• Vista satelital del Golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz.
Publicada: lunes, 17 de agosto de 2026 19:41

Una fuente de inteligencia ha afirmado que el Pentágono admite que ningún plan militar garantiza el paso seguro por Ormuz ni la estabilidad energética regional.

La evaluación de una fuente de inteligencia regional, que habló con la cadena Press TV y cuyo contenido fue compartido por un funcionario de inteligencia familiarizado con las deliberaciones militares de Estados Unidos, ofrece un panorama desolador del estancamiento estratégico de Washington en el Golfo Pérsico.

El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, se ha convertido en una vulnerabilidad crítica para Estados Unidos en el marco de su guerra contra Irán.

“La evaluación del Pentágono es que, por el momento, ningún plan militar tiene la capacidad política y de seguridad necesaria para garantizar que el estrecho de Ormuz permanezca abierto, asegurar un tránsito seguro y mantener la estabilidad energética”, declaró la fuente.

La admisión supone un importante revés para los estrategas militares estadounidenses, que durante mucho tiempo han considerado el estrecho un punto de estrangulamiento estratégico que requiere una presencia naval permanente.

 

La incapacidad para ejercer control sobre esta estratégica vía marítima ha asestado un duro golpe a la posición estratégica de Washington en la región y pone de manifiesto los límites del poderío militar del país norteamericano frente a las crecientes capacidades asimétricas de Irán.

La fuente de inteligencia reveló además que este estancamiento ha dejado profundamente frustrado al presidente estadounidense, Donald Trump, llevándolo a buscar chivos expiatorios dentro de su propia Administración.

“Trump está frustrado y busca saldar cuentas y atribuir la culpa a las esferas militar y política que lo rodean”, declaró la fuente a Press TV.

Las acusaciones mutuas dentro de la administración se producen mientras esta intensifica lo que la fuente describió como “guerra psicológica contra la economía de Irán”, una campaña de amenazas y presión económica diseñada para compensar la incapacidad de Washington de alcanzar militarmente sus objetivos estratégicos.

El reconocimiento del Pentágono de que no existe una opción militar viable equivale, en la práctica, a admitir la ventaja estratégica de Irán en esta estrecha vía marítima, donde la geografía y la proximidad favorecen al defensor frente al agresor.

Irán mantiene un control efectivo sobre esta estratégica vía marítima y sostiene que su tránsito será completamente seguro una vez que la guerra entre Estados Unidos e Israel llegue a su fin en todos los frentes y Washington cumpla las legítimas demandas de Irán, consagradas en el memorando de entendimiento de Islamabad.

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