Según el diario The Washington Post, un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato afirmó que Washington no descarta atacar objetivos en Irak incluso después del fin oficial de su ocupación en el país.
El Comando Central de EE. UU. (Centcom, por sus siglas en inglés) declaró que las fuerzas estadounidenses abandonaron la base aérea de Erbil, donde estaban desplegados la mayoría de los aproximadamente 1500 soldados estadounidenses y miembros de la coalición, en el marco de lo que se denominó una misión para combatir al grupo terrorista Daesh.
Según Centcom, esta misión continuará desde Jordania con el objetivo de combatir a Daesh en Siria.
Sin embargo, otro funcionario estadounidense que también habló bajo condición de anonimato sobre la planificación militar dijo que las fuerzas estadounidenses podrían lanzar ataques contra Irak desde territorio jordano si perciben una amenaza para las fuerzas o los intereses de EE. UU.
Asimismo, el funcionario justificó una eventual nueva intervención en Irak al señalar que, si Daesh escapara al control de los Gobiernos de Irak y Siria y ambos países solicitaran ayuda a EE. UU., las fuerzas estadounidenses podrían regresar a Irak o Siria.
Anteriormente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había señalado que, si fuera necesario, las fuerzas militares de EE. UU. estaban preparadas para ayudar a las autoridades iraquíes.
Según el informe de The Washington Post, la salida de las fuerzas estadounidenses recibió poca atención en Washington. La invasión estadounidense de Irak en 2003 conllevó un alto precio humano y económico, cuyas consecuencias se prolongarán durante generaciones.
Según las estadísticas del proyecto “Costos de la Guerra” de la Universidad de Brown, alrededor de 210 000 civiles iraquíes y 4599 soldados estadounidenses murieron entre la invasión estadounidense de Irak y 2023. La Universidad de Brown estima que las guerras de las últimas décadas han costado más de 2,8 billones de dólares a los contribuyentes estadounidenses, incluidos los costes de la atención a los veteranos y de la operación estadounidense en Siria.
Estados Unidos invadió Irak junto con sus aliados en 2003 y derrocó al entonces gobernante Sadam Husein. Las fuerzas estadounidenses se retiraron en 2011, pero regresaron en 2014, después de que Daesh tomara grandes extensiones de territorio de Irak y la vecina Siria.
Irak declaró la victoria militar sobre Daesh en diciembre de 2017, tras recuperar el territorio en manos del grupo terrorista, con la ayuda de las fuerzas de la Resistencia y el asesoramiento iraní.
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