Según el informe, se trata de ocho marineros de la 1.ª Ala de Comunicaciones Estratégicas (SCW-1) y sus escuadrones subordinados. La SCW-1 opera y apoya los aviones E-6B Mercury, aeronaves Boeing 707 modificadas que proporcionan comunicaciones seguras en caso de una crisis nuclear. Estas aeronaves, conocidas en ocasiones como el “avión del día del juicio final”, permiten el mando y control de las fuerzas nucleares estadounidenses. Unos 1700 militares en servicio activo están destinados en esta unidad.
En los años recientes, no es la primera vez que la base Tinker enfrenta múltiples fallecimientos de su personal.
En 2023, 17 personas perdieron la vida en esa base. Las autoridades de la Fuerza Aérea inicialmente se abstuvieron de anunciar las causas de las muertes o de especificar si las personas fallecidas eran militares o civiles.
Sin embargo, las autoridades de la Fuerza Aérea posteriormente dijeron al Military Times que seis de estas muertes son sospechosas de haber sido suicidios.
Un oficial de la Marina estadounidense, familiarizado con las condiciones de la unidad, afirmó que sus miembros trabajan jornadas “increíblemente largas”. Las tripulaciones aéreas cumplen rotaciones de un mes de servicio y un mes fuera de servicio, aunque durante este último periodo permanecen de guardia, reciben entrenamiento o realizan misiones temporales. El oficial también señaló una fuerte caída de la satisfacción laboral y afirmó que “el trabajo nunca termina”, en referencia a la complejidad de mantener aeronaves de casi 30 años.
La tasa de suicidios entre el personal militar estadounidense ha aumentado en términos generales desde 2011, aunque disminuyó entre 2022 y 2024. En 2025, la Marina registró 73 suicidios, frente a 59 en 2024.
Según el Departamento de Guerra de EE.UU., en 2024, el 65 % de los militares que murieron por suicidio había recibido un diagnóstico de salud mental durante el año anterior, mientras que el 38 % afrontaba problemas de pareja y otro 38 %, factores de estrés laboral.
Como parte de estas medidas, la Marina ha reforzado el apoyo en Tinker con un capellán adjunto permanente, un coordinador integrado de prevención y un psicólogo aeroespacial, además de tres capellanes adicionales hasta el 1 de octubre de 2026.
También ha anunciado medidas para mejorar la “calidad del trabajo y de vida” de los marineros y sus familias, incluida la incorporación de personal civil para reducir la carga laboral y más consejeros de apoyo para militares y sus familias.
El caso de Tinker se produce mientras la Marina de EE.UU. también enfrenta cuestionamientos por las condiciones de servicio a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln, donde ocho marineros del grupo de ataque intentaron suicidarse, aunque ninguno murió. Estos casos han vuelto a poner el foco en la salud mental, las condiciones laborales y la calidad de vida del personal de la Marina.
El USS Abraham Lincoln fue desviado hacia Asia Occidental y su misión, prevista inicialmente hasta mayo, fue prolongada. Durante el despliegue, la tripulación denunció problemas con la alimentación, el agua, el moho y las instalaciones de lavandería, que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, desestimó como “más noticias falsas”.
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