El despliegue del portaviones de USS Abraham Lincoln que inicialmente estaba previsto para unos siete meses, habría sido prolongado por segunda vez y las familias aseguran que no existe una fecha clara para el regreso de sus seres queridos.
Según testimonios recogidos por MS NOW, algunos marineros trabajan turnos extremadamente largos y apenas tienen días libres. También se han denunciado duchas deterioradas y escasez de alimentos, jabón, pasta dental y desodorante.
La preocupación se centra especialmente en la seguridad, debido al desgaste acumulado en una tripulación que trabaja en un entorno de alto riesgo. La cubierta de vuelo requiere operaciones constantes con aeronaves a gran velocidad, además del movimiento de bombas, misiles y cohetes, lo que eleva el riesgo de accidentes, incendios y explosiones.
Un familiar, veterano de la Armada estadounidense, relató que su hijo incluso ha visto agujeros provocados por el desgaste en la cubierta de vuelo del Lincoln.
Tres familiares aceptaron revelar sus nombres, mientras que otros hablaron bajo condición de anonimato por temor a posibles represalias contra sus seres queridos destinados en el buque.
La representante demócrata de California Sara Jacobs, cuyo distrito incluye el puerto de San Diego, donde está basado el Lincoln, manifestó su profunda preocupación por el agotamiento y la salud mental de la tripulación. Según Jacobs, estas condiciones pueden tener consecuencias graves, incluido un mayor riesgo de suicidio.
En abril, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, rechazó los informes sobre escasez de alimentos a bordo del USS Abraham Lincoln y del USS Tripoli. Después de que se difundieran imágenes de raciones pequeñas y poco apetecibles, calificó esos informes de “noticias falsas”.
El portaviones Lincoln y sus más de 5000 tripulantes llegaron a Asia Occidental en enero, tras partir de su puerto base en San Diego en noviembre. Donald Trump inició la guerra contra Irán el 28 de febrero sin autorización del Congreso y, en un principio, afirmó que la guerra duraría entre cuatro y cinco semanas.
Estados Unidos e Israel libraron su primera guerra contra Irán en junio de 2025. Esta se prolongó durante 12 días. Su segunda agresión comenzó el 28 de febrero y llegó a su fin a principios de abril, después de 40 días.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo devastadores ataques contra objetivos estratégicos estadounidenses en todo Asia Occidental.
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