• Manifestantes en Nueva York exigen el fin de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y la venta de armas a Tel Aviv, 13 de abril de 2026.
Publicada: martes, 14 de abril de 2026 10:48

La policía de Nueva York ha reprimido a manifestantes que exigían cese de la venta de armas a Israel y el fin de la guerra contra Irán, arrestando a casi 100 activistas.

El grupo pacifista Jewish Voice for Peace (JVP), uno de los organizadores de la protesta en Nueva York, cifró el lunes en unos 90 los manifestantes detenidos, mientras que otras fuentes ascendieron la cifra a unos 100.

Entre los detenidos se encontraban la denunciante Chelsea Manning, exsoldado del Ejército estadounidense y fuente de WikiLeaks, el actor Hari Nef y la concejala de Nueva York Alexa Avilés, según un portavoz del JVP.

Las imágenes de las protestas mostraron a una multitud congregándose cerca de las oficinas del líder de la minoría en el Senado estadounidense, Chuck Schumer, y su colega demócrata, la senadora Kirsten Gillibrand, mientras el Senado planea, una vez más, limitar los poderes bélicos del presidente, Donald Trump, en un intento por detener su guerra de agresión no provocada contra Irán.

Los manifestantes corearon consignas como “¡Alto a las bombas!”, “¡Fin a las matanzas!” y “¡Libertad para Palestina!”, expresando su firme oposición a los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, los continuos ataques israelíes en el sur del Líbano y la agresión israelí contra la Franja de Gaza.

Los manifestantes también gritaron “¡Que viva Gaza!”, “¡Que viva Irán!”, “¡Que viva el Líbano!”, y “Financien a la gente, no a las bombas”, exigiendo al gobierno no gastar el dinero de los contribuyentes suministrando armas letales a Israel.

La manifestación se centró en una serie de resoluciones presentadas por el senador independiente de Vermont, Bernie Sanders, que podrían bloquear la venta de más de 600 millones de dólares en bombas a Israel.

Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra de agresión a gran escala y sin provocación alguna contra Irán el 28 de febrero, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, a varios altos mandos militares y a cientos de civiles.

La costosa guerra de Washington contra Irán, que pronto se convirtió en un conflicto regional, ya ha consumido decenas de miles de millones de dólares y ha generado preocupación por la presión sobre los arsenales de armas estadounidenses, gran parte de los cuales se envían a Israel para ser utilizados contra Irán o contra Palestina y el Líbano.

Desde el inicio de la guerra, las Fuerzas Armadas de Irán han lanzado más de 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos clave de Estados Unidos e Israel. Los ataques de represalia obligaron a cientos de soldados estadounidenses a retirarse de la región y causaron daños por valor de miles de millones de dólares a activos estadounidenses en los países del Golfo Pérsico.

Cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego negociado por Pakistán, pero las negociaciones entre Washington y Teherán en Islamabad fracasaron debido a las exigencias excesivas y los cambios constantes de objetivos de la delegación estadounidense.

Para complicar aún más la situación, Estados Unidos anunció el lunes el inicio de un bloqueo naval contra los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. Las Fuerzas Armadas iraníes ya ha prometido responder con firmeza a esta medida provocadora.

ftm