La agencia de personal Packers Sanitation Services Inc. (PSSI) contrató ilegalmente a 102 niños, de 13 a 17 años, y los puso a trabajar de noche en 13 plantas de procesamiento de carnes, en las que tenían que manipular equipos como cortadores de cráneos, sierras de pecho y cortadores de huesos, así como compuestos químicos tóxicos.
El Departamento de Trabajo de EE.UU. detectó este caso después de tres años y determinó una multa de 1,5 millones de dólares para la firma de limpieza. Según los investigadores, al menos tres menores resultaron heridos.
“Las violaciones de las leyes sobre trabajo infantil en este caso fueron sistémicas” afirmó Jessica Looman, subdirectora de la División de Sueldos y Horarios del Departamento del Trabajo, en una conferencia de prensa el viernes.
¿Por qué aumenta el trabajo infantil?
Al respecto, según publica la página web time.com, Kate Bronfenbrenner, profesora de la Escuela de Relaciones Industriales y Laborales de Cornell, cree que el aumento del trabajo infantil está relacionado con la impunidad con la que operan las grandes corporaciones en la economía actual. A medida que las empresas se consolidan y crecen, dice, valen tanto dinero que a algunas les resulta más fácil infringir las leyes y pagar multas mínimas que cumplirlas.
De hecho, la experta menciona que por ejemplo la firma recién multada abonó a los inversores un dividendo de 297 millones de dólares en 2020, lo que eclipsa el monto de su multa de 1,5 millones de dólares, que por cierto ya pagó. “Simplemente piensan que es el costo de hacer negocios”, dice ella.
Otro factor es el mercado laboral ajustado en EE.UU., que ha motivado a los legisladores en algunos estados a flexibilizar las leyes de trabajo infantil. Un proyecto de ley presentado recientemente en el Senado de Ohio, por ejemplo, permitiría a los adolescentes trabajar más horas con el permiso de sus padres; sin embargo, esta medida pone en riesgo la seguridad de los menores.
Además, cuando las familias atraviesan tiempos económicos difíciles, es más probable que los jóvenes se unan a la fuerza laboral, dice Deborah Levison, profesora de la Escuela de Asuntos Públicos Hubert H. Humphrey de la Universidad de Minnesota. A su juicio, las violaciones de PSSI también pueden ser una señal de que las familias están luchando mucho más de lo que muestran los datos económicos oficiales.
Agrega que medidas más estrictas contra los migrantes indocumentados, como las inspecciones seguidas a las empresas, podría haber llevado a que los padres indocumentados abandonaron la fuerza laboral y sus hijos documentados dieron un paso al frente para ganarse la vida para la familia.
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