“Con respecto a Irán, estamos de acuerdo en que la diplomacia es el mejor camino para […] facilitar la reincorporación de nuestra nación a la comunidad internacional”, se lee en una carta firmada por 150 demócratas de la Cámara de Representantes de EE.UU., enviada el miércoles al presidente electo, Joe Biden.
La misiva ratifica el apoyo de sus firmantes al cumplimiento por Estados Unidos de sus compromisos en virtud del acuerdo nuclear —de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés)—, del que retiró al país el presidente saliente, Donald Trump, en mayo de 2018.
Los demócratas, igualmente, denuncian que la llamada política de “máxima presión” de Trump y la retirada del PIAC han aumentado “la probabilidad de una confrontación y un conflicto violentos” y “han disminuido el liderazgo y la influencia de EE.UU.”, además de “fracturar las relaciones de Estados Unidos con aliados clave”.
De hecho, los aliados europeos de EE.UU., aunque limitándose a palabras sin tomar acción alguna, critican la salida de Washington del convenio de Viena, lo que, a juicio de muchos observadores, condujo al país norteamericano al aislamiento.
Biden ya ha planteado su disposición para facilitar el regreso de EE.UU. al PIAC, “si Irán vuelve a cumplir estrictamente el convenio nuclear”.
No obstante, Teherán sigue enfatizando que Washington es el que debe volver al pacto y cumplir sus promesas estipuladas en el mismo, si quiere preservar el acuerdo.
De hecho, la República Islámica ha reiterado una y otra vez que no renegociará su programa nuclear y que no aceptará ninguna condición para el retorno de EE.UU. al PIAC.
Entretanto, varios expertos aseveran que el lobby sionista, el régimen de Israel y Arabia Saudí buscan impedir el regreso de Estados Unidos al pacto nuclear.
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