• Un hospital de campaña de emergencia que fue construido en Central Park, en Nueva York, para tratar a pacientes con COVID-19.
Publicada: martes, 7 de abril de 2020 8:46
Actualizada: miércoles, 8 de abril de 2020 17:15

Hospitales de EE.UU. que luchan contra el nuevo coronavirus enfrentan severa escasez de equipos médicos clave, según un informe del Gobierno estadounidense.

Mediante un informe publicado el lunes, la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos advirtió que contrario a las garantías del presidente, Donald Trump, acerca de que hay suficientes recursos para enfrentar al nuevo coronavirus, denominado como COVID-19, los hospitales del país carecen de todo, desde ventiladores hasta termómetros y kits de prueba.

El informe alerta de una severa escasez en suministros médicos vitales y de la incapacidad del sistema de salud estadounidense en una fase crítica, cuando el país más afectado en el mundo por el letal virus está esperando sus días más difíciles en los que habrá mucha más muerte.

El documento indica que la falta de pruebas ha obligado a los hospitales a prolongar las estancias de los pacientes, empujándolos a funcionar más allá de sus capacidades, en tanto necesitan, además de los termómetros, desinfectantes, ropa de cama y alimentos, entre otros medios.

 

Los hallazgos son resultado de entrevistas realizadas en 323 hospitales de 46 estados del país norteamericano.

El estudio revela además la escasez generalizada de lo que se conoce como Equipo de Protección Personal (EPP) para los trabajadores médicos, situación que ha puesto en “riesgo tanto al personal médico como a los pacientes”.

El gobernador del Estado de Connecticut (noreste), Ned Lamont, alertó a principios de este mes de abril que la Reserva Nacional Estratégica de EE.UU. ahora está vacía de equipos médicos en medio de la rápida expansión de la pandemia.

La escasez de suministros médicos y en general la gestión del Gobierno estadounidense de la crisis provocada por el nuevo coronavirus, ha desatado una ola de críticas dentro del país norteamericano, donde gran número de ciudadanos y los gobernadores han alertado de consecuencias catastróficas si Trump sigue su actual política para lidiar con el letal virus.

Eso mientras, Estados Unidos, con más de 367 000 casos diagnosticados y 10 900 muertes ya se ha convertido en el país más afectado por el COVID-19 en el mundo.

mnz/rha/msm/mkh