• Tropas rusas del Ártico durante maniobras militares.
Publicada: domingo, 5 de mayo de 2019 8:30
Actualizada: domingo, 5 de mayo de 2019 10:34

La competencia sin cuartel entre Estados Unidos, Rusia, China y varios países europeos para dominar el Ártico se ha intensificado en los últimos años.

En una entrevista publicada el sábado por la revista estadounidense Foreign Policy, el analista político Robbie Gramer advierte de la abierta hostilidad y competencia entre EE.UU., Rusia, China y varios países europeos para dominar el Ártico y alerta de la creciente militarización de esta región.

“Rusia está exponencialmente expandiendo su presencia militar en el Ártico a medida que aumentan las tensiones (…) Moscú ha modernizado y expandido sus bases de la era soviética”, se lee en el informe, donde también se detalla que estas instalaciones militares construidas durante la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) sirven como punto de lanzamiento de armamento nuclear.

Del mismo modo, recuerda que, con el deshielo del Ártico, debido al calentamiento global, se revelan nuevas vías marítimas que reducirán drásticamente el tiempo requerido para que los buques naveguen de Europa a Asia, y viceversa, y las autoridades rusas tienen planes para tomar el control de estas nuevas rutas marítimas.

China también ha estado activa, afirma Gramer, y ya ha revelado planes y comenzado a impulsar su nueva Ruta de la Seda Ártica por medio de la cual busca aumentar su influencia y su presencia en esta zona polar del planeta, aunque algunos de sus intentos para encargarse de la construcción de infraestructura en dicha región han sido obstaculizados por presiones de Washington y sus aliados.

“China ha gastado dinero en proyectos de infraestructura en donde quiera que se encuentren socios, incluidos Islandia y Groenlandia. Pekín indica que sus proyectos tienen fines puramente comerciales, pero Washington y otras naciones occidentales consideran estas medidas como trucos geopolíticos para posicionarse a las puertas del Ártico”, escribe el politólogo.

Rusia está exponencialmente expandiendo su presencia militar en el Ártico a medida que aumentan las tensiones (…) Moscú ha modernizado y expandido sus bases de la era soviética”, se lee en el reporte redactado por el analista político Robbie Gramer.

 

Mientras la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se ha esforzado hasta cierto punto para no quedarse atrás de Rusia y China, contempla Gramer, Estados Unidos no ha hecho lo suficiente ni siquiera dispone de un gran número de buques de transporte capacitados para atravesar el difícil terreno del Ártico.

En específico, dice, Rusia tiene 40 barcos rompehielos mientras que la Guardia Costera estadounidense tiene solamente dos navíos de este tipo que son muy antiguos y cuesta mantenerlos operativos a ambos.

El Ártico es una zona de suma importancia por sus grandes reservas de gas y petróleo, además de revestir gran importancia para Moscú y el Occidente, en especial, tras el deterioro de las relaciones de Rusia con Estados Unidos y la Unión Europea (UE) en los últimos años.

Con el aumento de las tensiones entre las partes, la zona ártica también se ha convertido en un nuevo escenario de rivalidad entre los mencionados países que buscan controlarla.

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