“Continuamos viendo una amplia campaña de mensajes de Rusia para debilitar y dividir el país”, ha dicho este jueves el director de la Inteligencia Nacional de EE.UU., Dan Coats, durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
El alto responsable estadounidense ha afirmado que el presidente de EE.UU., Donald Trump, toma con seriedad “la amenaza rusa” de modo que ha encargado a la Inteligencia Nacional a que convierta en su prioridad la cuestión de la interferencia de Rusia en los procesos electorales de Estados Unidos.
Aun así ha reconocido que hasta el momento no ha habido “un esfuerzo robusto” por parte de Rusia para interferir en las elecciones legislativas del noviembre y que las agencias de inteligencia estadounidenses todavía no han visto gran actividad por parte de los rusos en este ámbito.
Continuamos viendo una amplia campaña de mensajes de Rusia para debilitar y dividir el país”, ha dicho el director de la Inteligencia Nacional de EE.UU., Dan Coats, sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones estadounidense.
Del mismo modo, tanto Coats como el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) de EE.UU., Christopher Wray, quien también ha estado presente durante la rueda de prensa, han alertado sobre una “guerra de información” por parte de Rusia para influenciar el voto de los ciudadanos estadounidenses.
Los servicios de inteligencia estadounidenses manifiestan que Rusia trató de ayudar a Trump para que ganara las presidenciales de 2016. Bajo tales acusaciones, Washington ha amenazado con evaluar sanciones contra Moscú.
Las autoridades rusas, por su parte, han rechazado la existencia de tal infraestructura para perturbar el sistema electoral de EE.UU. y consideran “falsas” todos los señalamientos contra el Kremlin.
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