Las duras críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, formuladas el martes en la cumbre del G7 en Francia, se produjeron en respuesta al ataque israelí contra un edificio en los suburbios del sur de Beirut el 14 de junio, que dejó al menos tres muertos, entre ellos un alto comandante de Hezbolá, e hirió a más de una docena de personas.
El ataque se produjo apenas unas horas antes de que Washington y Teherán anunciaran un acuerdo marco para poner fin a la guerra contra Irán, que se firmará formalmente el viernes en Suiza.
“No me gustó que atacara por algo tan insignificante como unos drones. Vi el ataque, vi dónde cayó la bomba. Fue un acto brutal... fue demasiado”, ha declarado Trump.
Trump ha expresado su frustración con la guerra de Israel contra el Líbano y ha asegurado que se ha prolongado “demasiado” y ha causado la muerte de “demasiadas personas”.
“No hace falta derribar un edificio de apartamentos cada vez que se busca a alguien, porque en esos edificios vive mucha gente, y no todos son de Hezbolá”, ha comentado Donald Trump.
Trump también ha señalado que, sin Estados Unidos, no existiría Israel: “Sin mí, no existiría Israel, porque ningún otro presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo hice”.
Cuando los periodistas le preguntaron directamente si estaba frustrado con Netanyahu, Trump respondió que no, aunque dejó claro su disgusto.
Pese al alto el fuego alcanzado a comienzos de abril, el régimen de Israel ha continuado llevando a cabo ataques contra el Líbano.
Irán ha recalcado que cualquier acuerdo destinado a poner fin a la guerra debe abarcar todos los frentes y garantizar también los intereses nacionales del país.
Según sus disposiciones, la guerra y todas las operaciones militares, incluidas las desarrolladas en el Líbano, han cesado de forma inmediata, mientras que el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos contra Irán ha sido levantado.
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