La ley impositiva de Donald Trump, no logra convencer a la ciudadanía estadounidense. Al cumplirse la fecha para presentar la declaración de impuestos, legisladores demócratas y activistas protestaron contra la ley impositiva que favorecerá con millonarios recortes a favor de las corporaciones y los ricos, en desmedro de la clase obrera.
La nueva ley de impuestos, no ha logrado la aceptación popular. Según una reciente encuesta solo el 27 % de estadounidenses la apoyan, mientras que el 36 % dice que es una mala idea. Lejos quedaron las promesas de grandes beneficios para la clase trabajadora.
La ley de impuestos aprobada en diciembre de 2017, no solo beneficiará a la clase privilegiada del país, sino que perjudicará a los más necesitados a través del incremento del déficit fiscal, como lo explica la líder demócrata Nancy Pelosi.
Mientras la mayoría de la población cumple con su declaración de impuestos, el presidente pidió una extensión de seis meses para hacerlo. Trump es el único presidente, en cuarenta años, que no ha hecho pública su declaración impositiva, pero fue el artífice de la ley que afectará negativamente a la clase trabajadora.
De momento, la mayoría republicana en el Congreso, imposibilita cambios a la ley de impuestos, por lo que se anticipa que será tema clave para las aspiraciones demócratas rumbo a las elecciones de medio término.
Alfredo Miranda, Washington
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