• Hillary Clinton, en un acto de propaganda del feminismo a escala mundial organizado por su fundación en 2013
Publicada: viernes, 20 de febrero de 2015 18:45

La exsecretaria de Estado y probable candidata a la Presidencia estadounidense en 2016, Hillary Clinton, está siendo objeto de crecientes críticas por los vínculos de la fundación presuntamente “benéfica” de su familia a compañías transnacionales, de las que recibe donaciones multimillonarias.

El ritmo alarmante al que están llegando ahora estas contribuciones plantea un gigantesco conflicto de intereses"

“El ritmo alarmante al que están llegando ahora estas contribuciones plantea un gigantesco conflicto de intereses", declaró el miércoles el portavoz del Comité Nacional Republicano, Michael Short.

Según un artículo publicado al día siguiente por el diario neoyorquino ‘The Wall Street Journal’, unas 60 empresas estadounidenses que cabildearon ante el Departamento de Estado entre 2009 y 2013 —cuando estaba dirigido por la política demócrata— han donado más de 26 millones de dólares a la Fundación Clinton (FC).

Entre esos donantes se cuentan compañías transnacionales como General Electric, Exxon Mobil, Microsoft y Boeing.

De esas 60 compañías, al menos 44 estuvieron implicadas en proyectos supuestamente “filantrópicos” de la FC, fundada por el marido de Clinton, el expresidente William ‘Bill’ Clinton, que movieron unos 3200 millones de dólares.

Al menos 25, además, hicieron contribuciones a 15 consorcios público-privados creados por Clinton y coordinados por el Departamento de Estado estadounidense, lo que refuerza las sospechas de corrupción y conflictos de intereses, pese a no haber pruebas por el momento de que se vulnerara ninguna ley.

El miércoles, el mismo diario publicó otro informe sobre un incremento de las donaciones a la Fundación Clinton de Gobiernos de distintos países, después de que Clinton abandonara el Departamento de Estado. Entre estos Gobiernos están los de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Omán, Australia, Alemania y Canadá.

Siendo Clinton secretaria de Estado, su fundación dejó de lado su renuncia autoimpuesta a las donaciones de Gobiernos de otros países.

Entre los casos sospechosos, el Wall Street Journal cita que en octubre de 2012, Clinton medió para que el Gobierno de Argelia encargase varias plantas de energía a General Electric (GE). En noviembre, la fundación de Clinton solicitó fondos para un proyecto sanitario a GE, que concedió entre 500.000 y un millón de dólares.

En los últimos años, han aumentado en distintos países del mundo las críticas a la corrupción de dirigentes políticos por grandes empresas transnacionales, que mediante aportaciones económicas logran poner a su servicio las Administraciones públicas.

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