“Netanyahu sabe que los estadounidenses están hartos de financiar las guerras de Israel. Así que ahora está trabajando con el Congreso para ocultar la ayuda militar dentro de acuerdos de coproducción del Pentágono”, ha escrito este domingo el senador estadounidense, Bernie Sanders, en una publicación en X.
Sanders ha afirmado que se opondrá al proyecto que se está debatiendo en el Congreso, una iniciativa que, según él, integraría aún más a Israel en el complejo militar-industrial de Estados Unidos a través de acuerdos de producción conjunta en materia de defensa.
Según Sanders, esta propuesta, incluida en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), haría que una mayor cantidad del dinero de los contribuyentes estadounidenses, en lugar de reducirse, siga fluyendo hacia Israel.
Netanyahu knows Americans are sick of funding Israel’s wars. So now he’s working with Congress to hide military aid inside Pentagon co-production deals.
— Sen. Bernie Sanders (@SenSanders) June 6, 2026
That means MORE U.S. tax dollars for Israel, with even LESS oversight.
Not gonna happen!
A finales del mes pasado, la revista Responsible Statecraft publicó un artículo en el que reveló un plan del Congreso de EE.UU. para integrar las fuerzas militares estadounidenses e israelíes a un nivel sin precedentes, en el marco de lo que se denomina la “Iniciativa de Cooperación en Tecnología de Defensa Estados Unidos–Israel”.
Según el informe, la sección 224 de NDAA está dedicada a esta integración militar y sienta las bases para la cooperación bilateral en investigación y desarrollo, producción conjunta de armamento, inversiones compartidas, acuerdos de licencias y prácticamente todas las formas de cooperación del complejo militar-industrial entre Estados Unidos e Israel.
Aunque EE.UU. había proporcionado a Israel unos 200 000 millones de dólares en ayuda militar desde 1948, ajustados a la inflación, y Washington y Tel Aviv ya habían cooperado previamente en materia de defensa antimisiles, este nuevo apartado del Congreso ampliaría de forma significativa dicha colaboración, abarcando casi todas las áreas de la tecnología de defensa, incluidos la inteligencia artificial, la tecnología cuántica, los sistemas autónomos, las armas de energía dirigida, la guerra cibernética y la biotecnología.
De aprobarse e implementarse plenamente, el plan supondría una interconexión sin precedentes entre las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel, creando un nivel de integración militar-industrial que Washington no tiene con ningún otro país del mundo, y elevando la influencia israelí dentro de las estructuras estadounidenses mucho más allá de las actuales redes de lobby y de influencia mediática.
Aunque la propuesta aún no ha sido sometida a votación en la Cámara de Representantes, su aprobación podría conllevar una mayor participación de Estados Unidos en los asuntos militares y políticos de Israel.
Israel está involucrado en varios conflictos regionales en eL Líbano, Palestina y Siria, y en los años 2025 y 2026 se produjeron enfrentamientos costosos entre Israel y Estados Unidos contra Irán.
Estados Unidos ha pedido una y otra vez un alto el fuego en Gaza y El Líbano; pero en la práctica, ha obstruido cualquier desescalada al continuar vendiendo armas a Israel. Hay que destacar que el 70 % del armamento en manos de Israel es suministrado por el país norteamericano.
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