“En el pasado, la doctrina militar de nuestro país era defensiva, pero gradualmente, durante estas dos guerras, hemos visto que la doctrina militar del país ha avanzado desde una posición defensiva hacia una ofensiva”, ha declarado este miércoles el portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohamad Akraminia.
Akraminia ha informado de que la doctrina militar del país ha evolucionado progresivamente de una postura defensiva hacia una orientación ofensiva durante las dos guerras de 12 y 40 días. También ha detallado las medidas adoptadas para reforzar la capacidad de combate, reconstruir sistemas dañados, incorporar nuevos equipos y preparar a las Fuerzas Armadas ante posibles conflictos futuros.
El portavoz militar ha precisado que una doctrina ofensiva no implica necesariamente recurrir a operaciones preventivas. No obstante, ha presentado como ejemplo el ataque contra una base estadounidense en Jordania, que ha descrito como una muestra de la capacidad iraní para actuar antes de una eventual ofensiva enemiga.
Ha señalado que el ataque ha causado graves daños en equipos, instalaciones y personal estadounidense. Para el portavoz, esta operación constituye uno de los aspectos de la nueva orientación militar.
Otro de sus componentes, ha explicado, es responder de inmediato a cualquier acto de agresión, con la posibilidad de que la respuesta sea más amplia que la acción inicial.
“Cualquier acción agresiva será respondida inmediatamente y la respuesta puede ser más amplia que el acto de agresión”, ha enfatizado.
Esta evolución se ha reflejado durante los recientes conflictos en la rapidez de las respuestas iraníes, en la amplitud de las acciones frente a las agresiones y en las operaciones preventivas, ha agregado.
El Ejército refuerza sus capacidades durante el alto el fuego
Akraminia ha asegurado que el Ejército ha aprovechado el periodo de alto el fuego para reforzar su preparación militar, debido a la falta de confianza en los adversarios. Ha recordado que, desde la perspectiva iraní, estos han recurrido a la acción militar mientras se desarrollaban negociaciones diplomáticas.
Durante este periodo, los sistemas dañados en la guerra han sido reconstruidos y optimizados, mientras que nuevos sistemas han sido incorporados a la estructura de combate del Ejército. También se han actualizado los programas de formación para incorporar las experiencias y lecciones aprendidas Durante las dos recientes guerras de agresión estadounidenses e israelíes no provocadas —la de junio de 2025 y la de febrero de este año—, y mejorar la preparación ante futuros escenarios.
El fortalecimiento ha incluido además al personal de las cuatro ramas del Ejército —Fuerza Terrestre, Defensa Aérea, Fuerza Aérea y Armada—, que cuenta actualmente con mayor motivación y disposición para defender el país. Akraminia ha vinculado estos avances con las capacidades autóctonas de la industria de defensa del Ministerio de Defensa y con las capacidades tecnológicas y de equipamiento del propio Ejército.
El portavoz ha asegurado que las Fuerzas Armadas cuentan hoy con mayor motivación, confianza en sí mismas y equipamiento para defender el país que en el pasado.
“Hoy podemos afirmar que tenemos mucho más que antes una mayor motivación, una mayor confianza en nosotros mismos y los equipos necesarios para defender el país, y no existe ninguna limitación en este ámbito”, ha manifestado.
El Ejército mantiene sus esfuerzos para elevar de forma permanente su capacidad de combate, ha añadido.
Si el enemigo vuelve a cometer un “error de cálculo”, ha advertido Akraminia, las Fuerzas Armadas iraníes estarán preparadas para responder con mayor contundencia que en el pasado.
Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero su segunda guerra de agresión contra Irán, con el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de varios altos comandantes militares.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de contraataques durante 40 días, dirigidas contra activos militares estadounidenses e israelíes, que provocaron importantes daños.
El 17 de junio, Washington y Teherán anunciaron un memorando de entendimiento, mediado por Pakistán, destinado a poner fin a las operaciones militares en varios frentes, incluido el Líbano, reabrir el estrecho de Ormuz y levantar el bloqueo naval contra Irán.
Sin embargo, Washington violó todas las disposiciones del entendimiento, lo que llevó a Irán a dar una respuesta firme.
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