• Una base subterránea de drones de Irán
Publicada: sábado, 22 de agosto de 2026 7:18

El portavoz del Ministerio de Defensa de Irán informó de un importante incremento de la producción de la industria de defensa durante el último año, tras la guerra de 12 días.

“Durante el último año, tras la guerra de 12 días, nuestra producción nacional de armamento y equipos de defensa se ha duplicado”, declaró el viernes el portavoz del Ministerio de Defensa y Apoyo a las Fuerzas Armadas de Irán, el general de brigada Reza Talai Nik, al referirse al crecimiento de la industria de defensa del país.

Talaei Nik señaló que este incremento se produjo pese a que algunas instalaciones específicas y áreas limitadas de la industria de defensa fueron atacadas y sufrieron daños durante la guerra.

El portavoz añadió que, desde el pasado 28 de febrero, fecha en que comenzó la tercera guerra impuesta, la producción de la industria de defensa no se ha detenido, pese a las afirmaciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, y del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Por el contrario, la producción de determinados productos estratégicos y artículos prioritarios para las necesidades bélicas llegó a triplicar los niveles habituales.

“Fue precisamente esta capacidad de producción la que permitió detener y frustrar al enemigo”, afirmó Talai Nik, quien atribuyó parte de los fracasos del adversario y la falta de resultados estratégicos de la agresión contra Irán a la capacidad sostenida de producción nacional.

En este sentido, subrayó que “hoy, la industria de defensa del país, apoyada en las capacidades del Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas, las universidades, las empresas basadas en el conocimiento, el sector privado y una amplia red nacional, se ha consolidado como uno de los principales pilares del poder defensivo y del respaldo a las Fuerzas Armadas”.

Alta velocidad de producción y sustitución de equipos de defensa

El portavoz de la Defnsa iraní señaló que una de las principales características de la industria defensiva del país es su rapidez y capacidad para producir equipos defensivos.

Al respecto, afirmó que “en la misma medida en que las armas y municiones son utilizadas en el campo de batalla, estas son rápidamente reemplazadas”.

“Esta producción simultánea, sumada a las reservas acumuladas durante años y a las reservas estratégicas de armamento, así como a una producción diaria, continua e ininterrumpida a través de una amplia red, ha permitido que la industria de defensa disponga de una gran capacidad”, añadió.

 

Triplicar la producción de equipos y armamento

Al referirse a los planes futuros de la industria de defensa, el portavoz anunció que el objetivo es triplicar la producción de equipos y armamento.

“El año pasado anuncié que, en conjunto, nuestra producción se había duplicado, y ahora nuestro objetivo es triplicar la producción de equipos y armamento”, afirmó. Asimismo, señaló que, en algunos casos, está previsto incrementar la producción entre cuatro y cinco veces.

Además, al señalar que “el enemigo enfrentará mayores limitaciones en una guerra prolongada”, añadió que la experiencia de las dos guerras impuestas anteriores ha demostrado que la capacidad sostenida de Irán para producir armamento y equipos ha sido uno de los factores que le han otorgado superioridad en el campo de batalla frente a las amenazas y los enfoques estratégicos del enemigo.

La industria de defensa iraní no es comparable con la época de la Defensa Sagrada

Al referirse al nivel actual de las capacidades y de la industria de defensa, afirmó que “en las últimas décadas, la diversidad de armas y equipos defensivos del país ha aumentado considerablemente, debido a que las amenazas también se han vuelto más complejas y multidimensionales”.

Añadió que las actuales capacidades e infraestructura de la industria de defensa de Irán no son, en absoluto, comparables con las existentes durante la guerra entre Irán e Irak.

Talai Nik explicó que, para que la capacidad defensiva pueda desempeñar eficazmente su función frente a posibles amenazas, se requiere una combinación de tácticas y estrategias militares adecuadas, combatientes valientes, comprometidos y experimentados, una estructura militar apropiada y armas y equipos adaptados a las características de las amenazas.

Asimismo, señaló que las amenazas multidimensionales implican la combinación del ámbito militar con otros ámbitos, además de una amplia diversidad de armas y sistemas a disposición del adversario.

Por ello, añadió que Irán debe ser capaz de proporcionar las armas, equipos y municiones necesarios en función de las capacidades y de las posibles amenazas del adversario.

Poder nacional: estrategia fundamental para preservar la independencia y la seguridad

Al subrayar que la mejor manera de hacer frente a las potencias extranjeras es fortalecer las capacidades nacionales, Talaei Nik afirmó que “el poder nacional es la estrategia principal y fundamental para preservar la independencia, la seguridad, la existencia y la identidad iraní-islámica, así como todo aquello que constituye nuestros intereses nacionales”.

El Ministerio de Defensa, respaldo al conjunto del sistema de defensa del país

Asimismo, el general iraní reiteró que el Ejército, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y las fuerzas policiales se encuentran en primera línea frente al enemigo, mientras que el Ministerio de Defensa desempeña un papel central en el suministro de armas, equipos y apoyo, así como en la coordinación entre las Fuerzas Armadas.

“El Ministerio de Defensa desempeña un papel de apoyo en prácticamente todos los componentes del sistema de defensa y de las Fuerzas Armadas”, agregó.

Estados Unidos e Israel lanzaron una nueva ronda de agresiones contra Irán el 28 de febrero, aproximadamente ocho meses después de haber llevado a cabo ataques no provocados contra el país.

Irán respondió rápidamente con el lanzamiento de varias oleadas de misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en distintos puntos de la región.

El 7 de abril entró en vigor un alto el fuego y, el 18 de junio, los presidentes de Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra e iniciar un proceso diplomático de 60 días destinado a resolver las diferencias entre ambos países.

Sin embargo, los nuevos ataques estadounidenses, perpetrados pocas semanas después de la firma del memorando, volvieron a desencadenar una respuesta iraní.

ayk/hnb