• Fuerzas navales de Irán patrullando el estratégico estrecho de Ormuz durante una operación.
Publicada: sábado, 1 de agosto de 2026 9:55

Un alto asesor del Líder de Irán afirmó que ningún país, incluidos los Estados europeos, acepta la injerencia de EE.UU. en el estrecho de Ormuz.

En declaraciones realizadas el sábado, el general de división Mohsen Rezai, excomandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), afirmó que el estrecho de Ormuz “no tiene nada que ver con el Gobierno de Estados Unidos”.

“Este asunto concierne a los países de la región, y todo el mundo utiliza esta vía marítima. Por tanto, no está claro con qué fundamento o bajo qué pretexto Estados Unidos pretende intervenir en ella”, señaló.

Asimismo, afirmó que “ni siquiera los países europeos están de acuerdo con una injerencia arbitraria de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, y ningún país acepta semejante intervención”.

 

Rezai señaló que el estrecho de Ormuz se diferencia de otras vías marítimas estratégicas, ya que constituye la entrada al Golfo Pérsico, en lugar de conectar dos océanos o mares.

Al cuestionar la presencia estadounidense en el Golfo Pérsico, preguntó: “¿Qué asuntos tiene Estados Unidos en el estrecho de Ormuz y por qué debería entrar en el Golfo Pérsico?”.

El asesor del Líder de la Revolución Islámica añadió que Irán considera ahora con suspicacia cualquier presencia estadounidense en el estrecho de Ormuz y recalcó que “estábamos en guerra y seguimos estándolo”.

Estados Unidos lleva atacando a Irán desde principios de julio, después de que Washington violara los términos del Memorando de Entendimiento de Islamabad, cuyo objetivo era poner fin de manera permanente a la guerra que Estados Unidos y el régimen israelí desencadenaron contra Irán a finales de febrero.

El Memorando de Entendimiento reconoció los derechos y la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz y estableció que correspondía a Irán levantar las restricciones que había impuesto en esta vía marítima a los buques vinculados con los agresores y sus partidarios desde el inicio de la agresión, el 28 de febrero.

Sin embargo, Estados Unidos intentó socavar la soberanía iraní mediante el establecimiento de un corredor inseguro frente a las costas de Omán.

Esta medida ilegal provocó una firme respuesta de Irán, que volvió a imponer restricciones en el estrecho de Ormuz. Teherán sostiene que cualquier tránsito por este estratégico punto de estrangulamiento marítimo debe realizarse bajo disposiciones iraníes, conforme a lo acordado.

hnb