Durante un vídeo emitido este martes por la agencia iraní de noticias ISNA, el vicecoordinador de la Fuerza Aérea del Ejército de Irán, el general de brigada Masud Yafari, ha responsabilizado al Gobierno de Catar por la captura de tres pilotos de dos Su-24 iraníes, los cuales fueron alcanzados por sistemas de defensa aérea enemigos durante la guerra de Ramadán.
“Mientras no se aclare su situación —ya sea que se confirme su estado, su martirio o su captura—, los consideraremos prisioneros y exigiremos responsabilidades al Gobierno de Catar”, ha subrayado el general Yafari.
Ha precisado que hasta el momento las autoridades cataríes no han proporcionado ninguna “información clara, transparente y completa” sobre el destino de los tres pilotos iraníes.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, rindió homenaje al piloto Mayid Kazemi con motivo de su funeral y recordó a otros tres militares desaparecidos desde el 2 de marzo, al destacar el sacrificio de quienes dieron su vida por la defensa y la soberanía de Irán.🌹 pic.twitter.com/CLHKU62RwI
— HispanTV (@Nexo_Latino) July 30, 2026
Ha recordado que, de acuerdo con las normas internacionales, Catar debería registrar a dichos pilotos como prisioneros de guerra y sus familias deberían ser informadas, pero durante los últimos seis meses lo ha evitado.
Ha detallado que Irán ha solicitado el envío de un equipo de seguridad e investigación de accidentes a Catar para que, mediante las pruebas y los indicios disponibles, pueda esclarecer qué ocurrió con estos tres pilotos y determinar con precisión dónde impactaron sus aeronaves.
“Mientras no se aclare la situación de estas personas, las consideraremos prisioneros y las consideraremos con vida, y el Gobierno de Catar debe rendir cuentas”, ha apostillado.
En respuesta directa a la agresión no provocada de EE.UU. e Israel contra Irán, que comenzó el 28 de febrero, dos bombarderos Su-24 de la Fuerza Aérea Iraní penetraron con éxito las redes de radar avanzadas y sistemas de defensa aérea de los enemigos para bombardear la base aérea de Al-Udeid en Catar, un centro principal de las fuerzas militares estadounidenses en la región de Asia Occidental.
Durante su retorno sobre el Golfo Pérsico, las aeronaves iraníes fueron atacadas y alcanzadas por sistemas de defensa aérea enemiga. A pesar de la intensa lluvia de fuego antiaéreo, la misión se ejecutó con éxito, enviando un poderoso mensaje de disuasión a los agresores.
El julio pasado, el Ejército iraní confirmó el martirio del piloto de Su-24 Mayid Kazemi tras identificar sus restos mediante peritajes forenses y pruebas de ADN.
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