• El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, durante una audiencia ante el Comité de Asignaciones del Senado, 21 de julio de 2026.
Publicada: miércoles, 22 de julio de 2026 6:08

El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, reconoció ante el Senado la capacidad militar de Irán y enfrentó protestas por los ataques contra ese país.  

Durante una audiencia ante el Comité de Asignaciones del Senado, Hegseth reconoció la noche del martes que los ataques estadounidenses no lograron debilitar de forma decisiva la capacidad militar de Irán.

Reconozco que, sin duda, aún conservan capacidades; sin embargo, el nivel de daños que les hemos infligido los ha dejado en su peor situación”, declaró.

Hegseth pidió al Congreso dedicar U$S 87 mil millones al Departamento que dirige, de los cuales U$S 67 mil millones estarían destinados a las actividades militares en la región de Asia Occidental.

En respuesta a las duras críticas de senadores, el titular estadounidense justificó que el aventurismo militar de la Casa Blanca contra Irán solo costó 37 500 millones de dólares a EE.UU., una cifra que muestra un incremento de casi U$S 8000 millones respecto de la última estimación oficial difundida en mayo.

Hegseth, que comparecía ante el Senado junto jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., John Daniel Caine, alegó, en declaraciones ofensivas hacia el pueblo iraní, que “el presidente Trump merece reconocimiento por su determinación y valentía” al impedir que la República Islámica de Irán obtenga armas nucleares.

En un intento por justificar los ataques ilegales e indiscriminados contra la población civil y la infraestructura no militar de Irán, él añadió “¿Quieren que islamistas extremistas tengan una bomba nuclear capaz de destruir el mundo?”

Al ser preguntado si Estados Unidos tiene la capacidad de destruir todo lo que se encuentra bajo el monte “Kolang Gazla”, el secretario de Defensa evitó responder señalando que “muchas de nuestras capacidades están clasificadas”.

Entretanto, senadores contrarios a la guerra interrumpieron las declaraciones de Hegseth gritando “dejen de bombardear a los niños en Irán y Palestina”.

A continuación, Hegseth reiteró sus controvertidas afirmaciones al decir que “nosotros no iniciamos esta guerra. Irán la inició hace 47 años...”.

Al eludir una pregunta sobre si la Armada iraní continúa operativa, Hegseth reconoció que “no podemos destruir todas las lanchas rápidas iraníes, todas las embarcaciones armadas con ametralladoras ni todos los misiles de crucero”.

 

En otra parte de sus declaraciones recalcó que “las instalaciones nucleares fueron destruidas, pero los iraníes siguieron intentando, de manera insensata, desarrollar capacidades nucleares”.

Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., en respuesta a la pregunta de un senador sobre si las plantas desalinizadoras de Irán habían sido atacadas durante la nueva agresión contra Irán, se negó a confirmar lo ocurrido. “No tengo conocimiento de que esas instalaciones hayan estado entre los objetivos”, alegó.

Caine también reconoció la capacidad militar de la República Islámica al afirmar “Irán mantiene la capacidad de seguir representando una amenaza en la región”.

Estados Unidos reanudó el 7 de julio sus ataques contra Irán por orden de Trump, después de acusar a Teherán de atacar varias embarcaciones que transitaban al sur del estrecho de Ormuz.

En respuesta a las agresiones estadounidenses, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y el Ejército iraní han lanzado ataques de represalia contra instalaciones militares estadounidenses en la región, asegurando que continuarán las operaciones hasta que se restablezca la calma en todo el país persa.

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