• El destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Frank E. Petersen Jr. lanza un misil Tomahawk durante la agresión contra Irán desde una ubicación no revelada en el mar, 28 de febrero de 2026.
Publicada: martes, 21 de julio de 2026 6:52

Un funcionario estadounidense indicó que cualquier ofensiva estaría limitada por la reducción de las reservas de sistemas de defensa aérea y municiones de largo alcance.

No tenemos suficientes recursos para mantener las operaciones de forma segura y no creo que la Casa Blanca sea consciente de ello”, declaró el funcionario al diario The Washington Post.

La advertencia se produce mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dice que evalúa sus opciones para lanzar una “guerra más amplia” contra Irán, al tiempo que más aviones de combate estadounidenses son desplegados en Asia Occidental.

Según funcionarios citados por The New York Times, cazas estadounidenses F-16 procedentes de Alemania y aviones F-35 desde el Reino Unido están siendo enviados a la región, junto con aeronaves de reabastecimiento en vuelo.

Los expertos han advertido de que, además de la escasez de misiles, EE.UU. no está preparado para llevar a cabo operaciones terrestres dentro de Irán, una posibilidad que Trump se negó a descartar la semana pasada.

 

En Estados Unidos, aumenta el descontento con la gestión de la guerra por parte de Trump. De acuerdo con una nueva encuesta, el índice de aprobación de Trump permanece estancado en el 37 %, y la mayoría de los estadounidenses no cree que el aumento de los precios del combustible vaya a normalizarse.

Estados Unidos reanudó el 7 de julio sus ataques contra Irán, tras acusar a Teherán de violar el Memorando de Entendimiento de Islamabad (MoU, por sus siglas en inglés). En los últimos días, Washington ha intensificado sus ofensivas contra el sur de Irán y ha restablecido el bloqueo de los puertos iraníes, en lo que se considera una flagrante violación del acuerdo de fin de la guerra.

En respuesta a las agresiones estadounidenses, las Fuerzas Armadas iraníes y el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), han lanzado ataques de represalia contra objetivos militares estadounidenses en la región, declarando el cierre del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso y asegurando que las operaciones continuarán hasta restablecer la calma en Irán.

Al menos tres soldados estadounidenses murieron durante el fin de semana en ataques de represalia iraníes en Irak y Jordania. Se cree que decenas más resultaron heridos.

Citando a funcionarios estadounidenses, The New York Times informó de que el Pentágono no ha revelado ni el número de heridos ni la magnitud de los daños ocasionados, pese a la obligación del Gobierno de informar al público sobre la guerra.

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