• Misiles de fabricación iraní se exhiben durante las celebraciones del 47.º aniversario de la Revolución Islámica en la plaza Azadi de Teherán, 11 de febrero de 2026.
Publicada: martes, 2 de junio de 2026 9:18

Un mando castrense iraní asegura que Irán no teme una nueva confrontación con EE.UU., avisando que el país tiene muchas cartas ganadoras a las que aún no ha utilizado.

“Lo hemos dicho en repetidas ocasiones: todavía no hemos mostrado todas nuestras cartas ganadoras. Disponemos de muchas otras opciones que utilizaremos si las circunstancias lo requierenˮ, ha declarado este martes el comandante y subinspector del Cuartel General Central de Jatam al-Anbia, el general de división Mohamad Yafar Asadi.

Con estas palabras, ha reaccionado a recientes declaraciones de medios occidentales y funcionarios estadounidenses sobre una supuesta vulnerabilidad de la capacidad defensiva iraní tras la reciente guerra lanzado por Estados Unidos e Israel contra el país a finales de febrero.

Al referirse a la situación de la industria de defensa iraní, el general Asadi ha reconocido que durante la reciente guerra este sector sufrió daños, pero ha asegurado que las instalaciones actualmente utilizadas para la producción de equipamiento militar y el apoyo a las Fuerzas Armadas permanecen ocultas al enemigo.

“Los lugares que empleamos hoy para fabricar equipos militares y respaldar a las Fuerzas Armadas están completamente fuera de la vista del enemigo y no tienen información sobre su ubicación. Por ello, nuestra situación en materia de producción defensiva es aceptableˮ, ha sostenido.

 

Ha destacado el amplio respaldo popular a las Fuerzas Armadas, afirmando que el país persa no necesita armas nucleares. “Nuestra arma superior y nuestra bomba atómica son precisamente el puebloˮ, matiza.

El alto mando también ha minimizado las amenazas procedentes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de los aliados occidentales contra el país. Según ha afirmado, desde la victoria de la Revolución Islámica (1979), Estados Unidos y sus socios han intentado enfrentarse a Irán sin lograr sus objetivos.

Asimismo, ha recordado una retórica incendiaria del presidente estadounidense, Donald Trump, hecha a principios de abril, en la que amenazó con devolver a Irán “a la Edad de Piedraˮ con ataques a las infraestructuras vitales del país. Ha respondido, advirtiendo que el pueblo iraní jamás se rendirá ante las amenazas y presiones del enemigo.

En cuanto a las negociaciones con Estados Unidos, ha dicho que la República islámica no se someterá a las presiones, y está preparada para afrontar cualquier escenario. “Cuando la rendición no es una opción, la guerra permanece sobre la mesa. Estamos preparados y no tenemos problema con ella; incluso si la OTAN se involucra, no sentimos ninguna preocupaciónˮ, concluye.

Estados Unidos e Israel iniciaron una nueva ronda de agresiones aéreas contra Irán el 28 de febrero, ocho meses después de haber llevado a cabo ataques no provocados contra el país. Irán respondió lanzando sucesivas oleadas de ataques con misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en distintos países de la región. También cerró el estrecho de Ormuz, como parte de sus actos de represalia.

Pese a la tregua alcanzada el 8 de abril y el inicio de unas negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo, Teherán ha dejado claro que no se someterá a las presiones de Washington en ceder, entre otros el control de Ormuz, y está más preparado que nunca para defender el país ante cualquier nueva agresión enemiga.

ftm/tqi