Según la investigación, cuyos resultados fueron difundidos por la cadena CNN el viernes, al menos 16 emplazamientos militares estadounidenses en ocho países de la región fueron blanco de ataques.
En varios casos, los daños fueron descritos como lo suficientemente graves como para dejar las instalaciones afectadas “prácticamente inoperables”.
Los hallazgos indicaron que los sitios afectados albergan la mayoría de las posiciones militares estadounidenses en la región, según informó a CNN un asesor del Congreso familiarizado con las evaluaciones de daños.
La investigación se basó en decenas de imágenes satelitales, así como en entrevistas con fuentes en Estados Unidos y en los Estados árabes ribereños del Golfo Pérsico.
Los funcionarios citados en el informe ofrecieron opiniones divergentes sobre la magnitud de la destrucción. “Ha habido un abanico de valoraciones”, dijo una fuente.
Irán publicó imágenes de la 80ª oleada de la Operación Promesa Verdadera 4, lanzando misiles hacia posiciones estadounidenses-israelíes en la región. 🚀💥 pic.twitter.com/iiFrDmvheJ
— HispanTV (@Nexo_Latino) March 25, 2026
“Desde la postura más drástica, que afirma que toda la instalación está destruida y debe cerrarse, hasta la de líderes que dicen que vale la pena repararla debido al beneficio estratégico que aporta a Estados Unidos”, continuó.
Sin embargo, otra fuente estadounidense familiarizada con la situación declaró que “nunca antes había visto algo así”.
Las imágenes satelitales analizadas por esta cadena estadounidense indicaron que los ataques se centraron en activos militares de alto valor, incluidos sistemas de radar, infraestructura de comunicaciones y aeronaves.
“Es notable que hayan identificado esas instalaciones como los objetivos más rentables para atacar”, enfatizó el asesor del Congreso.
Además, añadió que “nuestros sistemas de radar son nuestros recursos más caros y limitados en la región”, de manera que muchos de estos sistemas se describen como costosos y difíciles de reemplazar.
También se ha puesto de manifiesto el impacto financiero de las represalias de Irán. El contralor del Departamento de Guerra de Estados Unidos, Jules Hurst III, declaró ante los legisladores que la guerra le ha costado a Estados Unidos 25 mil millones de dólares hasta el momento.
Sin embargo, una fuente independiente familiarizada con el asunto afirmó que las estimaciones internas sitúan el coste significativamente más alto, entre 40 y 50 mil millones de dólares.
Estos acontecimientos también han suscitado preocupación entre los socios regionales de Washington. “La guerra nos demostró que la alianza con Estados Unidos no puede ser exclusiva ni inexpugnable”, señaló una fuente saudí a CNN.
La represalia de Irán comenzó el 28 de febrero, poco después del inicio de la última oleada de agresión no provocada por parte de Estados Unidos y el régimen israelí contra el país persa.
En al menos 100 oleadas de ataques de represalia, las Fuerzas Armadas de Irán asestaron golpes decisivos a activos estratégicos y sensibles estadounidenses en una amplia zona de la región, incluyendo Arabia Saudí, Catar, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Jordania.
Bienes similares pertenecientes al régimen israelí también fueron atacados en toda la extensión de los territorios ocupados.
Los movimientos de Resistencia regionales, incluidos los de Líbano y Yemen, cooperaron con los militares iraníes para asestar algunos de los golpes.
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