• Baterías antimisiles disparan interceptores contra misiles balísticos lanzados desde Irán, vista desde Tel Aviv, 7 de marzo de 2026. (Foto: Flash90)
Publicada: sábado, 11 de abril de 2026 6:15

Un informe revela que los interceptores de misiles israelíes se han reducido a "dos dígitos" tras semanas de agresión estadounidense-israelí contra Irán.

"Están teniendo que seleccionar cuidadosamente qué interceptar", declaró un funcionario de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a Drop Site News.

Según el informe, publicado el jueves, la grave escasez ha obligado al ejército israelí a ser mucho más selectivo al intentar interceptar misiles balísticos procedentes de Irán y del eje de la Resistencia regional durante el reciente conflicto.

Un análisis reciente del Royal United Services Institute for Defence and Security Studies (RUSI), un centro de estudios con sede en Londres y vinculado a la inteligencia británica, destaca las serias dificultades a las que se enfrenta el ejército israelí.

Para el 24 de marzo, Israel ya había gastado 122 de sus 150 misiles Arrow 2 y Arrow 3, junto con 22 de sus 48 misiles THAAD. Estos interceptores son extremadamente costosos y requieren mucho tiempo para su reemplazo.

Cada interceptor Arrow cuesta entre 2 y 3 millones de dólares y su producción lleva meses, mientras que un solo interceptor THAAD, diseñado para destruir misiles balísticos en su fase terminal, cuesta la asombrosa cifra de 12 millones de dólares.

El problema es que, en muchos casos, se necesitan varios interceptores para interceptar un misil balístico entrante.

Estrategia de Irán es agotar el arsenal de misiles interceptores de Israel

Según el informe, se cree que Irán está empleando deliberadamente una estrategia inteligente para agotar el arsenal israelí. Al parecer, Teherán lanzó modelos de misiles más antiguos en las oleadas iniciales de ataques específicamente para agotar las reservas de interceptores de Israel, para que los futuros ataques con misiles más avanzados tuvieran un mayor impacto una vez agotado el inventario de interceptores. 

Tasa de impacto de misiles iraníes contra Israel se multiplicó por nueve

A pesar de que la gran censura ejercida por Israel sobre noticias de la guerra dificulta la verificación independiente de la efectividad de los ataques iraníes, un informe de investigación del 6 de abril de JP Morgan, que cita datos del Instituto Judío para la Seguridad Nacional de América (JINSA), reportó que la tasa de impactos de misiles contra Israel había aumentado drásticamente del 3% en las dos primeras semanas de la guerra al 27%.

Este aumento se atribuye en parte a la decisión de Irán de desplegar misiles con ojivas múltiples, que obligan a Israel a utilizar más interceptores.

 

El lunes, el Jerusalem Post informó que el ministerio de asuntos militares israelí tiene la intención de acelerar la producción de nuevos misiles Arrow.

La disminución de la oferta también ha incrementado la dependencia de Israel de los sistemas de misiles de la Armada estadounidense, en particular de los destructores estacionados en la región.

La reciente retirada del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford, por el temor a represalias iraníes, ha reducido aún más dicho apoyo. Según RUSI, Estados Unidos ha disparado 431 de sus aproximadamente 2500 interceptores de misiles balísticos Aegis de la Armada en defensa de Israel, convirtiéndolos en un último recurso para el ejército israelí.

EEUU consumó en conflicto con Irán municiones destinadas a disuasión contra China

Además, el ejército estadounidense se ha visto obligado a utilizar grandes cantidades de sus limitados arsenales de interceptores para proteger a los estados árabes aliados en el Golfo Pérsico, consumiendo municiones originalmente destinadas a la disuasión contra China en el marco del planificado "Giro Asiático".

Irán también lanzó más de 500 misiles balísticos contra los territorios ocupados durante la guerra de 12 días contra Israel en junio de 2025, agotando significativamente las reservas israelíes incluso antes del conflicto actual.

 

El agotamiento se intensificó después de que, según informes, Estados Unidos utilizara aproximadamente el 25 % de su inventario THAAD, junto con un número desconocido de misiles Patriot y SM-3, para defender los territorios ocupados por Israel durante esa guerra.

Además de su alto costo, la producción de interceptores de misiles es notoriamente lenta.

A principios de este año, Lockheed Martin firmó un acuerdo con el Pentágono para aumentar la producción anual de 96 a 400 unidades. Sin embargo, esta expansión se realizará de forma escalonada durante los próximos siete años y no aliviará significativamente la escasez actual.

Estados Unidos adquirió solo 12 interceptores THAAD en 2025 y tiene previsto recibir apenas 37 este año.

A pesar de las extensas campañas aéreas conjuntas entre Estados Unidos e Israel y el enorme apoyo estadounidense, los lanzamientos de misiles iraníes han continuado a un ritmo constante durante semanas. Los lanzadores móviles y las bases subterráneas de Irán, profundamente enterradas, han demostrado ser altamente resistentes a los ataques.

Además, la entrada en la guerra del movimiento de Resistencia Hezbolá y de Ansarolá de Yemen ha ejercido una presión adicional sobre las defensas israelíes.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán. Asesinaron al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y atacaron instalaciones nucleares, escuelas, hospitales e infraestructura civil.

El miércoles, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció un acuerdo de alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, tras la aceptación por parte de Estados Unidos de la propuesta iraní de 10 puntos. Este sábado iniciarán las negociaciones entre las partes para hallar la vía de poner fin definitivo de la guerra.

ftm