• La parte estadounidense de la base Ain Al-Asad en la provincia de Al-Anbar, oeste de Irak, tras el ataque de misiles de Irán, 13 de enero de 2020.
Publicada: viernes, 28 de febrero de 2020 18:48

Un general iraní dice que EE.UU. cometió una “estupidez” al asesinar a Soleimani y se esclarecerán las pérdidas que sufrió en el ataque iraní a sus bases.

Al asesinar a (Qasem) Soleimani, Estados Unidos cometió una gran estupidez, por lo cual definitivamente rendirá cuentas”, ha aseverado este viernes en un programa de televisión el general de división Mostafa Izadi, el comandante del Departamento de ciberseguridad y amenazas modernas en la base central de Jatam Al-Anbia del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán.

De acuerdo con el comandante iraní, esta medida de EE.UU. abre un nuevo capítulo importante en la historia de la región de Asia Occidental y seguramente el país norteamericano sufrirá consecuencias dañosas y perjudiciales de este hecho.

En cuanto al ataque de represalia de Irán contra las bases de EE.UU. en Irak, Izadi ha aseverado que después de la victoria de la Revolución Islámica, Irán ha logrado tanto poderío que “ahora bombardea con misiles los centros estratégicos del enemigo y el enemigo enmudece por temor a la reacción de la Revolución Islámica que cuenta con las capacidades y potenciales importantes”.

El general iraní ha asegurado que el país persa estaba preparado para cualquier escenario si Washington respondía al ataque de Irán a sus bases en Irak, incluida la base aérea Ain Al-Asad localizada en la provincia oriental de Al-Anbar.

 

Izadi ha manifestado que el ataque a Ain Al-Asad “fue el primero” que hizo Irán y ha asegurado que los estadounidenses han sufrido “duros daños” en esta operación, cuyas dimensiones se esclarecerá poco a poco pese a que lo negaron en un primer momento.

El pasado 3 de enero, el teniente general Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del CGRI, fue martirizado en Bagdad (capital iraquí) en un ataque ordenado directamente por el presidente de EE.UU., Donald Trump, en el que también cayeron mártires algunos combatientes de las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) de Irak, incluido su subcomandante, Abu Mahdi al-Muhandis.

El 8 de enero, en represalia por este crimen, Irán atacó a la base Ain Al-Asad mientras que los sistemas antiaéreos estadounidenses no funcionaron pese a estar en máxima alerta ante cualquier posible ataque relámpago desde el país persa.

EE.UU., que negó en un principio la existencia de víctimas entre sus soldados, confirmó el 16 de enero que 11 soldados habían sufrido lesiones cerebrales traumáticas. No explicaron la razón, pero la cifra se elevó gradualmente de 34 a 50, 64,109 y ahora es de 110.

Pese a la magnitud de la ofensiva, Teherán ha dejado claro que solo vengó el ataque de EE.UU. al vehículo de Soleimani y no su muerte.

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