El estado de los trabajos del equipo de investigación que busca a Cervantes a día de hoy no garantiza que se hayan encontrado los restos del escritor.
Los restos, disgregados y "en muy mal estado", se encontraron junto con material óseo de varios adultos más en uno de los nichos de la cripta distinto al que contenía la tabla con las iniciales M.C., y los análisis de laboratorio externo parecen indicar que son los del padre del Quijote y su esposa.
Según informaron las mismas fuentes, no se trata del punto de enterramiento donde el escritor fue sepultado en 1616 sino el sitio al que se trasladaron sus restos óseos con posterioridad a 1673, cuando comenzaron las obras de remodelación de la iglesia, ahora catalogada como bien de interés cultural (BIC) y ubicada en el madrileño barrio de las Letras.
"El estado de los trabajos del equipo de investigación que busca a Cervantes a día de hoy no garantiza que se hayan encontrado los restos del escritor", remarcaron los funcionarios del ayuntamiento de Madrid.
No obstante, no se ha hallado el esqueleto completo de Cervantes sino huesos en mal estado, una hipótesis que viene a refrendar el punto de partida de los investigadores.
"No vamos a encontrar a Cervantes con su nombre puesto en un ataúd", ironizó el director del proyecto, Francisco Etxeberria, cuando en junio de 2014 se presentaron los puntos de enterramiento de la iglesia detectados con un georradar.
Al iniciar la búsqueda hace unos años esperaban poder identificar al escritor por la dentadura y la columna vertebral combada, dado que a Cervantes le faltaban dientes y padecía de artrosis.
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