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Publicada: martes, 22 de febrero de 2011 12:13
Actualizada: jueves, 10 de diciembre de 2015 20:14

Los expertos en herencia cultural señalan que parte del famoso Castillo Susa de Irán ha sido destruido como consecuencia de las condiciones medioambientales y la falta de medidas de protección. Parte del techo del castillo ha sido destruido debido a las fuertes lluvias y a los fondos insuficientes para restaurar la estructura a tiempo, dijo el vicedirector de la Asociación de Amantes de la Herencia Cultural de Susa, Loaman Ahmazadeh, citado por AHN. “El sitio está ahora cerrado al público,” añadió. “Unas decisiones y restauraciones poco profesionales han amenazado el sitio y las fuertes lluvias han llevado a que el agua entre en los muros de ladrillo del castillo y los destruya desde dentro,” afirmó. “Varios canalones de metal han sido, por ejemplo, instalados en los muros, pero son sólo decorativos y no pueden funcionar de forma efectiva,” explicó Ahmadzadeh. “Esto es por lo que la lluvia excesiva ha debilitado la parte superior de la estructura, haciendo que parte del techo se venga abajo”. Según Ahmadzadeh, los viejos marcos de las ventanas del castillo han sido arrancados sin ser reemplazados por otros nuevos. Esto ha hecho que el agua se infiltre en el edificio y debilite las partes superiores de la estructura. El experto en el legado cultural también advirtió que todo el edificio corría un serio peligro si no se tomaban medidas adecuadas de protección. La argamasa utilizada en la construcción del monumento contiene salvado y puede fácilmente atraer termitas, añadió. Según un informe publicado en 2007, unos 90.000 objetos están mantenidos en condiciones inadecuadas en los almacenes del sótano del Castillo de Susa. Las reliquias pertenecen a diferentes épocas de la antigua Persia e incluyen objetos descubiertos por el arqueólogo francés Roman Guirshman en los años cuarenta. Localizado en una colina cerca de la antigua ciudad de Susa, el Castillo de Susa fue construido por el ingeniero civil, geólogo y arqueólogo francés Jean-Marie de Morgan (1857-1924), que llevó a cabo excavaciones en la región. Con el fin de construir el monumento, De Morgan utilizó antiguos ladrillos que estaban desperdigados por sitios arqueológicos cercanos, como Haft-Teppeh y Choga Zanbil. El castillo posee muchas inscripciones, algunas de las cuales están grabadas en los bloques del edificio, que está ahora amenazado por factores naturales y medioambientales. El gobierno francés de aquel tiempo accedió a patrocinar el proyecto de construcción para suministrar un refugio a De Morgan y su equipo durante su estancia. La construcción del castillo, que comenzó en 1897, fue completada bajo supervisión del arquitecto iraní Mostafa Dezfuli en 1912. Prs/Yf