• Pastor Alape, uno de los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Publicada: sábado, 16 de mayo de 2015 14:39
Actualizada: miércoles, 30 de diciembre de 2015 14:11

El proyecto de desminado en Colombia, acordado entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana (capital de Cuba), se puso en marcha el viernes.

"La descontaminación priorizará aquellos sitios donde la población tenga mayor riesgo de ser afectada".

La limpieza de minas sembradas se realizará de manera conjunta entre la Fuerza Pública y la guerrilla, con la coordinación de la organización de Ayuda Popular Noruega (APN), en los departamentos de Antioquia (noroeste) y Meta (centro).

En la primera fase del proyecto, "la descontaminación priorizará aquellos sitios donde la población tenga mayor riesgo de ser afectada", declararon las FARC y el Gobierno colombiano en un comunicado conjunto.

Por motivos de seguridad, las partes involucradas en el proceso no revelaron el nombre de los guerrilleros que llegaron a Colombia para participar en la operación de desminado.

Según especulaciones de los medios locales, los guerrilleros, alias 'Carlos Antonio Lozada' y alias 'Pastor Alape'’, que han estado al frente de los diálogos de paz en Cuba, serán los encargados de señalar los puntos exactos donde se hallan las minas.

El pasado mes de marzo, el Gobierno de Bogotá y la guerrilla de FARC anunciaron un acuerdo para comenzar la limpieza de minas enterradas en las regiones rurales afectadas por el conflicto armado y dos meses después, el pasado 8 de mayo, las partes firmaron una “hoja de ruta” para materializar el acuerdo.

Las cifras gubernamentales revelan que al menos 668 de los 1 100 municipios de Colombia tienen materiales explosivos sembrados en sus territorios. Durante la última década, las minas han acabado con la vida de al menos 11 mil personas.

Desde noviembre de 2012, el Gobierno colombiano y las FARC mantienen diálogos para encontrar una salida al conflicto social y armado de más de 50 años que ha dejado unos 220 mil muertos y 5,3 millones de desplazados, indican datos oficiales.

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