• Si la temperatura sigue subiendo, podríamos quedarnos sin oxígeno.
Publicada: miércoles, 2 de diciembre de 2015 19:12
Actualizada: domingo, 23 de octubre de 2016 4:39

Si la temperatura de la Tierra aumentase seis grados centígrados, la Humanidad podría quedarse sin oxígeno.

Esta es una de las conclusiones de un estudio que ha sido presentado en la XXIª Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático (COP21) que acoge estos días París (Francia). Se trata de un escenario catastrófico que fácilmente podría evitarse si la comunidad internacional adoptara las medidas necesarias, dicen los autores en tono tranquilizador.

Tal coyuntura significaría que el oxígeno desaparecería del agua, pero también del aire. Si esto llegara a ocurrir acarrearía, claro, la muerte de una parte grande de especies terrestres”, advierten los científicos.

“Hemos identificado otra posible consecuencia del calentamiento climático que puede ser potencialmente más peligrosa que las demás”. Así de tajante y seguro se explicaba uno de los investigadores de la Universidad británica de Leicester que firma el artículo que publica la revista Bulletin of Mathematical Biology.

Gracias a un modelo matemático, han determinado que si la temperatura del planeta se incrementa en 6ºC por encima de los valores de la era preindustrial, esto podría detener la producción de oxígeno del fitoplancton, organismos vegetales que viven en suspensión dentro del agua y que originan las dos terceras partes del oxígeno que existe en la atmósfera.

“Tal coyuntura significaría que el oxígeno desaparecería del agua, pero también del aire. Si esto llegara a ocurrir acarrearía, claro, la muerte de una gran parte de las especies terrestres”, advierten los científicos.

El fitoplancton, los organismos vegetales que viven en suspensión dentro del agua y originan las dos terceras partes del oxígeno presente en la atmósfera, sería incapaz de gestionar tal incremento.

 

Por ahora, las medidas estimadas sobre el aumento de la temperatura de la Tierra sugieren una horquilla entre 2,7º -3,5º para finales de siglo. Hay voces que han sugerido incluso que podría superarse los 4,8º. “Podría haber pocas señales de aviso”, alertan desde la Universidad de Leicester. “Pero el punto crítico habría que fijarlo en 6ºC”, concluyen.

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