Prometido y firmado.... Nadie podrá decir que Michelle Bachelet no cumplió su oferta electoral. Pero tarde, porque ella se va este domingo 11 de marzo y Chile seguirá aplastado por la Constitución del dictador Pinochet por largo tiempo más.
Según las encuestas, la mayoría de los chilenos quiere una nueva Constitución, pero Chile parece castigado como Sísifo, el dios griego condenado a empujar todos los días la misma piedra.
El proyecto constitucional fue elaborado con base en cabildos organizados por el Gobierno el año pasado, en que participaron más de 200 mil personas.
Quienes llegan al poder este domingo, la derecha, está en contra de cualquier cambio constitucional. Por tanto la Asamblea Constituyente volverá a ser una bandera de lucha en las calles.
Alejandro Kirk, Santiago.
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