El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Seyed Abás Araqchi, en una conversación telefónica con su homólogo español, José Manuel Albares, ha agradecido las posturas firmes y dignas del Gobierno y del pueblo de España en su rechazo a la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, así como la condena de los crímenes de guerra cometidos contra el pueblo iraní.
“Las valiosas posiciones de España en defensa del derecho internacional y de los valores humanos han sido reconocidas y elogiadas por el pueblo iraní y la comunidad internacional, y nunca serán olvidadas”, ha agregado.
Araqchi, tras exponer los crímenes de guerra perpetrados por Estados Unidos y el régimen sionista durante los 40 días de su agresión militar contra Irán, ha subrayado la responsabilidad de todos los países de condenar estos crímenes y de exigir cuentas y castigar a los responsables.
Irán exige a EE.UU. detener las agresiones israelíes contra Líbano
Asimismo, el canciller iraní ha destacado que Irán, en un enfoque responsable, ha respondido positivamente a los esfuerzos de mediación para establecer un alto el fuego y detener la guerra en Asia Occidental; no obstante, la materialización de este objetivo requiere el cumplimiento de los compromisos por parte de Estados Unidos para poner fin a la guerra y detener la escalada del régimen sionista en el Líbano.
Por su parte, Albares ha indicado que España subraya la ilegalidad de los ataques contra Irán, expresa su satisfacción por el anuncio del alto al fuego y resalta la necesidad de que todas las partes lo respeten.
Ha enfatizado que España destaca la necesidad de centrarse en la vía diplomática para restablecer la estabilidad y la seguridad sostenible en la región.
Después del inicio de la guerra contra Irán el 28 de febrero—que destruyó muchas infraestructuras vitales, instalaciones civiles y militares de Irán y dejó muchas bajas civiles— España criticó duramente la acción militar estadounidense-israelí contra el país persa, al calificar la agresión como “ilegal”, “injustificada” y una violación flagrante del derecho internacional”.
Madrid no solo no permitió que Estados Unidos utilizara las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para atacar a Irán, sino que cerró “su espacio aéreo a las aeronaves estadounidenses que provengan de terceros países, como el Reino Unido o Francia, y lo atraviesen para participar en la guerra contra Irán”.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no se rindió a las presiones pese a las amenazas de Donald Trump con imponer un embargo comercial al país europeo. “No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno”, declaró en respuesta a las amenazas de Trump a principios de marzo.
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