• Una cúpula de un radar se ilumina en la base de radar de Point Barrow, al norte de la ciudad de Utqiagvik, en Alaska, 3 de febrero de 2023.
Publicada: martes, 23 de junio de 2026 7:17

Canadá firmó un acuerdo de 1,7 mil millones de dólares para comprar dos radares australianos y reforzar la vigilancia militar de la región del Ártico.

Australia y Canadá sellaron el lunes un acuerdo de 2500 millones de dólares australianos para el suministro de dos unidades de radar, una conocida como Radar polar de alcance más allá del horizonte (P-OTHR), que va a ser instalada en el extremo norte, y un sistema A-OTHR, que estará ubicado en el sur de Ontario.

El Gobierno australiano confirmó que se trata de la primera venta internacional de este sistema, capaz de detectar aeronaves, buques y misiles a una distancia de hasta 3000 kilómetros.

El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el acuerdo como un “hito significativo” en la cooperación en materia de defensa entre ambos países, y señaló que abre la puerta a una colaboración más profunda en la industria militar.

Por su parte, el secretario de Estado de Defensa de Canadá, Stephen Fuhr, afirmó que el proyecto forma parte de un plan más amplio para crear una red integrada de vigilancia y comunicaciones en el Ártico, con el objetivo de mejorar la capacidad de monitoreo y respuesta ante cualquier actividad en la región.

El acuerdo se considera el mayor contrato de exportación militar de la historia australiana, y ahora que se ha firmado la primera fase de ese acuerdo, se puede seguir adelante con la perspectiva de que haya más por venir.

La medida es interpretada como una señal de que Canadá estaba interesada en ampliar sus alianzas de defensa, reduciendo su fuerte dependencia de Estados Unidos.

Anteriormente, el presidente estadounidense, Donald Trump, había arremetido contra Canadá por su rechazo al sistema antimisiles conocido como “Cúpula Dorada”, que Washington busca desplegar en Groenlandia. El mandatario había acusado a Ottawa de bloquear el proyecto y de acercarse a China en materia económica.

“Canadá se opone a la construcción de la Cúpula Dorada sobre Groenlandia, a pesar de que protegería a Canadá”, denunció Trump en las redes sociales, donde también advirtió sobre las consecuencias de los recientes contactos del Gobierno canadiense con Rusia.

Tras la llegada de Donald Trump al poder, las tensiones entre Ottawa y Washington se han intensificado, mientras el Ejecutivo de Mark Carney insiste en que Canadá nunca será parte de Estados Unidos.

La región del Ártico es una zona estratégica que representa cerca del 40 % del territorio canadiense, donde se ha intensificado la competencia geopolítica.

mep/msm