“Trump quiere quebrarnos para que EE.UU. sea nuestro dueño”, subrayó el domingo el premier canadiense, Mark Carney, en el mitin del Partido Liberal en Terranova [isla ubicada en la costa noreste de Canadá], tras lanzar su campaña electoral en medio de una guerra comercial y amenazas anexionistas por parte de Trump.
Carney convocó elecciones anticipadas en su país, previstas para el próximo 28 de abril, con el fin de crear un mandato fuerte para hacer frente a la amenaza del magnate republicano que busca anexar a Canadá a su territorio.
En cuanto a la arremetida comercial del Gobierno estadounidense, aseveró que “estamos enfrentando la crisis más significativa de nuestras vidas debido a las acciones comerciales injustificadas del presidente Trump y sus amenazas a nuestra soberanía”.
Asimismo, destacó que, desde el punto de vista del mandatario estadounidense, “Canadá no es un país real”. “Quiere desanimarnos para que Estados Unidos pueda poseernos. No permitiremos que eso suceda”, sentenció.
Carney advirtió a los canadienses que el EE.UU. de Trump busca adueñarse de los recursos, incluido las aguas y tierras de Canadá. “Quieren nuestro país. Nunca”, subrayó.
Al hacer alusión a las preocupaciones de los canadienses ante las amenazas de la Administración de EE.UU., destacó que insistirá en que Trump reconozca la independencia y soberanía de Canadá. “Insistiré en que elimine los aranceles a nuestra nación”, prometió.
Desde el pasado enero y tras la llegada de Trump a poder, las tensiones entre Ottawa y Washington han aumentado, y el Gobierno de Carney insiste en que Canadá nunca será parte de Estados Unidos.
Según los expertos, esta estrategia marca un paso hacia una política exterior más autónoma y diversificada, adicional a reflejar un intento por fortalecer su autonomía en un contexto internacional de múltiples centros de poder, donde la hegemonía pierde fuerza.
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