• El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro (dcha.) y el premier israelí, Benjamín Netanyahu, Río de Janeiro, 28 de diciembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 28 de marzo de 2019 20:56
Actualizada: jueves, 28 de marzo de 2019 22:40

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dice que abrirá una oficina de negocios en Al-Quds (Jerusalén) y no descarta mudar a esa ciudad la embajada de su país.

Bolsonaro, quien este fin de semana viajará a los territorios ocupados palestinos, ha declarado este jueves que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por quien profesa una manifiesta admiración, “demoró nueve meses” para tomar una decisión sobre la mudanza de la embajada de su país a Jerusalén, dando a entender que la decisión final no está tomada.

“Nosotros tal vez abramos una oficina de negocios en Jerusalén”, ha comentado el mandatario a los periodistas, lo que ha causado preocupación en el sector agrícola por el malestar que podría causar en los países árabes que están entre los principales compradores de alimentos brasileños.

Según Bolsonaro, “muchas cosas ya comenzaron a cambiar” en la relación entre Brasil e Israel y “seguirán cambiando”. En ese sentido, ha subrayado que la delegación brasileña en Naciones Unidas “comenzó a votar con la verdad”, junto con Israel y Estados Unidos, en asuntos en los que “lo tradicional” era apoyar las causas palestinas.

Nosotros tal vez abramos una oficina de negocios en Jerusalén”, ha comentado el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sobre la intención de su gobierno de aumentar las relaciones con Israel.

 

El mandatario ha recordado las recientes votaciones en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), en las que Brasil, en apoyo al régimen israelí, negó su respaldo a una declaración sobre abusos sufridos por ciudadanos sirios en los altos del Golán y a otra relativa a los asentamientos palestinos en esa misma región.

Esa nueva posición en los foros internacionales fue explicada esta semana por el canciller brasileño, Ernesto Araújo, quien afirmó que “apoyar el tratamiento discriminatorio contra Israel en la ONU era una tradición de la política exterior brasileña en los últimos tiempos”.

Según Araújo, el Gobierno de Bolsonaro está “rompiendo con esa tradición espuria e injusta, así como está rompiendo con las tradiciones del antiamericanismo, del tercermundismo y tantas otras”.

El posible traslado de la embajada brasileña ha provocado la ira de muchos países, en particular de los pertenecientes a la Liga Árabe (LA), que han conminado a Bolsonaro a no poner en práctica dicha medida, por ser “un paso que no solo dañaría los intereses de los palestinos, sino que reduciría drásticamente las oportunidades de lograr una paz de gran alcance”.

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