•  Embajadora de EE.UU. en Brasil, Liliana Ayalde.
Publicada: lunes, 16 de mayo de 2016 1:44
Actualizada: lunes, 16 de mayo de 2016 10:21

Un informe periodístico considera sospechoso que la actual embajadora estadounidense en Brasil, haya ejercido el mismo cargo en Paraguay, en circunstancias "golpistas" en ambos países suramericanos.

De acuerdo con Telesur, el posible papel del Gobierno de Estados Unidos en la suspensión de la presidenta democráticamente elegida, Dilma Rousseff, es motivo de análisis tras revelarse que la actual embajadora de Estados Unidos en Brasilia, desempeñaba ese mismo cargo en Asunción durante el período previo al golpe de 2012 contra el presidente paraguayo, Fernando Lugo.

En un caso muy similar a la actual crisis política que se desarrolla en Brasil, donde el Senado ha determinado la suspensión temporal contra Rousseff, Lugo fue destituido por el Congreso de su país en junio de 2012. En ambos casos, se etiqueta la decisión como "un golpe parlamentario".

La embajadora que actuó con gran fuerza durante el golpe de Estado que ocurrió en Paraguay ahora se encuentra en Brasil, utilizando el mismo discurso, argumentando que no es una situación que pueda ser resuelta por las instituciones brasileñas", declaró Carlos Eduardo Martins, profesor de sociología en la Universidad de Sao Paulo.

El izquierdista Lugo asumió el cargo en agosto de 2008 y su elección marcó el fin de 61 años de gobierno del Partido Colorado. Sus oponentes políticos, al igual que Rousseff, comenzaron a conspirar contra él casi de inmediato y, finalmente, Lugo fue objeto de amenazas de un juicio político apenas un año de iniciar su mandato.

En septiembre de 2008, cuando apenas Lugo tenía 15 días en la presidencia, denunció la conspiración de un golpe de Estado en su contra. Por su parte, Federico Franco (quien fuera el vicepresidente y ahora presidente de Paraguay) comenzó una campaña para destituirlo y reemplazarlo. Cinco meses antes Franco se había reunido con Ayalde,  donde le expresó lo que a su juicio era "la pésima gestión administrativa del presidente Lugo que lo hace merecedor de un urgente e innegociable juicio político". Esto quedó reseñado en una carta del entonces ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, enviada a la representante diplomática.

La gran similitud que hay entre el golpe de Estado contra el presidente Fernando Lugo que se dio en 2012 en Paraguay y el golpe institucional que enfrenta la mandataria Dilma en Brasil es que han sido golpes dentro de la democracia, es decir, se han constituido mayorías políticas en contra de la democracia y en contra de un mandato presidencial elegido en las urnas, según la doctora en derecho internacional Carol Proner.

Según cables de Wikileaks, ya en 2010, la embajadora norteamericana propició un debate sobre la situación política en Paraguay y la eventualidad de un juicio político para destituir al presidente Lugo.  

Carlos Eduardo Martins, profesor de sociología en la Universidad de Sao Paulo, declaró a Telesur que Ayalde utiliza un lenguaje similar al que usó en Paraguay para defender el golpe parlamentario contra Rousseff.

"La embajadora que actuó con gran fuerza durante el golpe de Estado que ocurrió en Paraguay ahora se encuentra en Brasil, utilizando el mismo discurso, argumentando que no es una situación que pueda ser resuelta por las instituciones brasileñas", dijo Martins.

Mientras tanto, el analista político argentino Atilio Borón se refirió a Ayalde como una "experta en la promoción de golpes suaves".

Asimismo, en una entrevista para la Web de Telesur, la doctora en derecho internacional Carol Proner explicó que hay similitudes entre el golpe de Estado contra Lugo y la situación que enfrenta la mandataria brasileña Dilma Rousseff.

“La gran similitud que hay entre el golpe de Estado contra el presidente Fernando Lugo que se dio en 2012 en Paraguay y el golpe institucional que enfrenta la mandataria Dilma en Brasil es que han sido golpes dentro de la democracia, es decir, se han constituido mayorías políticas en contra de la democracia y en contra de un mandato presidencial elegido en las urnas”.

En el caso de Paraguay, explicó Proner, el proceso fue muy rápido y generó muchas críticas. En el caso de Brasil “hay una acusación de crimen y se sigue el hilo constitucional para el juicio político con todos los procedimientos y también han sido apresurados por el presidente de la Cámara”.

Ayalde dejó su cargo como embajadora en Paraguay en agosto de 2011 y pasó a servir de administradora adjunta en la Oficina de América Latina y el Caribe para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) antes de ser ascendida a subsecretaria adjunta para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Ayalde se convirtió en embajadora en Brasil en 2013. Ella llegó a ese puesto poco después de que se revelara que el gobierno de EE.UU. estaba espiando a Brasil, incluso interceptó las comunicaciones personales de Rousseff.

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