• El subsecretario de Estado estadounidense, Antony Blinken
Publicada: sábado, 23 de mayo de 2015 0:32

Estados Unidos ha pedido a Myanmar (Birmania) que conceda la “ciudadanía” a los musulmanes rohingyas que viven en condiciones inhumanas en el estado occidental de Rakhine.

Ellos (los musulmanes rohingyas) deben tener un camino hacia la ciudadanía”, subraya el subsecretario de Estado estadounidense.

“Ellos deben tener un camino hacia la ciudadanía”, ha subrayado este viernes el subsecretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, mientras ha agregado que la incertidumbre de no tener ningún estatus es una de las principales razones que provoca la fuga de los rohingyas de su país. 

“Incluso si nos dirigimos a la crisis inmediata, debemos también enfrentar sus causas profundas para lograr una solución sostenible”, ha dicho el funcionario estadounidense.

Hasta el momento, el Gobierno de Myanmar, pese a las presiones internacionales, se ha negado a sacar a los rohingyas apátridas de su limbo de la no ciudadanía. 

El jueves, Birmania rechazó una vez más reconocer a los musulmanes rohingyas como sus ciudadanos y les etiquetó como inmigrantes “ilegales”.

“No aceptamos el termino (Rohingya) aquí”, aseveró el director de la oficina presidencial, Zaw Htay.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Malasia advirtió el domingo del desplazamiento de un gran número de rohingyas que llegan en barcos desde Myanmar a los países del sureste asiático y ha instado a abordar esa cuestión con las autoridades birmanas.

Incluso si nos dirigimos a la crisis inmediata, debemos también enfrentar sus causas profundas para lograr una solución sostenible”.

Un grupo de los inmigrantes rohingyas

A principios del mes, un grupo de los investigadores estadounidenses sostuvo que la comunidad musulmana de los rohingyas se enfrenta a una grave situación humanitaria, alertando de un posible genocidio allí.

Cientos de activistas malasios y refugiados rohingyas realizaron el jueves una congregación de protesta frente a la embajada de Myanmar en Kuala Lumpur, capital malasia, para condenar la discriminación que sufre esta minoría musulmana en el país de mayoría budista.

Desde el año 2012, los rohingyas que viven en Myanmar son blanco de constantes ataques de budistas extremistas. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera, de hecho, que es la minoría “más oprimida” del mundo.

El pasado 10 de mayo, los responsables de inmigración indonesios anunciaron que unos 500 musulmanes rohingyas se han refugiado en Indonesia.

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