• El rey saudí, Salman bin Absulaziz Al Saud.
Publicada: sábado, 24 de octubre de 2015 3:12

Un príncipe saudí asegura que ocho de los 12 hijos sobrevivientes del fundador de la monarquía saudí apoyan el derrocamiento del rey Salman, de 79 años, y reemplazarlo por su hermano de 73 años de edad.

El príncipe, cuya identidad no ha sido revelada pero se sabe que es uno de los nietos de Abdulaziz Ibn Saud, el fundador del reino árabe, también afirma que la mayoría de los poderosos clérigos del país apoyarían un golpe de Estado contra el rey Salman y la instalación del príncipe Ahmad bin Abdulaziz, exministro del Interior.

"El 75 % de los ulemas y personas religiosas prefiere al príncipe Ahmad", asegura el príncipe en declaraciones recogidas por el diario británico The Independent.

Es de mencionar que el apoyo de los clérigos sería vital para cualquier cambio de monarca, ya que en el sistema de Arabia Saudí solo los ulemas tienen poder para conferir legitimidad religiosa y política sobre el liderazgo.

La revelación sugiere que desde que Salman asumió el poder en Arabia Saudí se ha registrado una creciente presión dentro de la familia real saudí, marcada por una carrera entre los príncipes saudíes por heredar el trono.

El derrocamiento del rey en la monarquía árabe no es nada nuevo, ya que, en 1964, el rey Saud bin Abdulaziz finalmente fue depuesto después de una larga lucha por el poder, cuando la mayoría de los miembros de la familia real y figuras religiosas le retiraron su apoyo. Según prevé el príncipe en sus declaraciones, algo similar pronto va a suceder en Arabia Saudí.

"O el rey saldrá de Arabia Saudí, como el rey Saud, y será muy respetado dentro y fuera del país, o como alternativa, el príncipe Ahmad se convertirá en príncipe heredero, y así controlará todo el país, de la A a la Z", adelanta.

Anteriormente, este príncipe había revelado que el 80 % de la familia real apoya su llamamiento para efectuar un golpe de Estado contra el actual rey Salman bin Abdulaziz Al Saud.

Las tensiones han ido aumentando progresivamente en el seno de la monarquía árabe tras el fallecimiento del anterior rey saudí y el traspaso del poder a personas próximas al nuevo monarca, en enero pasado.

 Rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud (izqda.), y su hijo Mohamad.

 

Los mortíferos incidentes registrados durante los rituales de Hach de este año —la caída de una grúa en la Mezquita Al-Haram, en La Meca, y la estampida del pasado 24 de septiembre cerca de esta ciudad, en la que murieron miles de personas—, han suscitado dudas no ya acerca de estos problemas políticos, sino incluso de la capacidad saudí para gestionar los lugares más sagrados de los musulmanes.

Sobre este último punto, el asesor del ministro saudí de Educación Superior, Abdolá al-Maqrun, ha revelado que esos incidentes fueron provocados por disputas por el poder entre el príncipe heredero adjunto, Mohamad bin Salman, y el heredero directo al trono del país árabe, Mohamad bin Nayef.

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