Los manifestantes han demandado que se declare un día de luto por las ejecuciones de los civiles afganos en la provincia de Zabul (sur) y han pedido que sus cadáveres sean trasladados a la capital.
Por otra parte, este martes ha salido a la luz la información de que los talibanes ejecutaron por ahorcamiento el lunes a un grupo de chiíes –entre ellos un menor de edad–, acto que fue condenado por el presidente afgano, Ashraf Qani. En la misma provincia de Zabul, murieron el sábado al menos 40 personas a causa de los choques entre el grupo Talibán y la banda takfirí Daesh.
snr/anz/hnb
