Este jueves, 30 civiles perdieron la vida en la provincia de Nangarhar (oeste) en un ataque con aviones no tripulados (drones) de Estados Unidos. Esto ha generado la furia de los afganos que denuncian el alto número de bajas civiles en operaciones militares estadounidenses.
El ataque se produjo el miércoles por la noche y tenía como objetivo un escondite utilizado por los integrantes del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), pero alcanzó a agricultores cerca de un campo.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en los primeros seis meses de este año, más de 1300 civiles han muerto y unos 2 mil 500 han resultado heridos. Los datos revelan que la mayor víctima de las operaciones militares realizadas o lideradas por Estados Unidos han sido los civiles, lo que ha generado la furia de los afganos.
Las cifras, muestran además que el número de civiles muertos por operaciones de EE.UU. ha aumentado un 30 por ciento en los primeros seis meses del 2019. Mientras que los ataques de Talibán han dejado un 40 por ciento menos de víctimas mortales.
Tras 18 años de la invasión de Afganistán, con los diálogos de paz con Talibán estancados y mientras el país debe celebrar elecciones presidenciales el 28 de septiembre bajo la sombra de atentados, los afganos se lamentan que no existe, de momento, expectativa de paz para su país.
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