El reciente lanzamiento de misiles balísticos de Corea del Norte ha provocado la ira de Rusia y China, y ambos países —con relaciones cercanas con Pyongyang en comparación con otros países— han criticado duramente a Corea del Norte.
"Consideramos que el lanzamiento de un misil balístico por parte de Corea del Norte es otra muestra de su desprecio desafiante a las resoluciones del Consejo de Seguridad [de las Naciones Unidas] (CSNU)", se lee en la nota difundida por el ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.
Consideramos que el lanzamiento de un misil balístico por parte de Corea del Norte es otra muestra de su desprecio desafiante a las resoluciones del Consejo de Seguridad [de las Naciones Unidas] (CSNU)", se lee en la nota difundida por el ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.
Moscú, amén de expresar su preocupación por la actual situación, insiste en que para resolver este problema se ha de utilizar la vía diplomática, y por eso llama a las partes a mostrar moderación y evitar acciones que devengan en una mayor escalada de tensiones.
También China, principal aliado de Corea del Norte, ha condenado el último lanzamiento de un misil balístico norcoreano realizado el domingo y advierte de que dicha medida viola las resoluciones del CSNU y aumenta las tensiones en el este de Asia.
El portavoz de la Cancillería china ha calificado el lanzamiento de misiles de un desafío para la comunidad internacional que no se puede solucionar sin el diálogo, y que pone en peligro la seguridad del este de Asia.
Corea del Norte lanzó el domingo el misil Pukguksong-2 ―disparado en dirección al mar del Este (mar del Japón) como parte de su nuevo sistema de armas estratégicas. En la prueba estuvo presente la máxima autoridad norcoreana, Kim Jong-un.
La comunidad internacional rechaza las pruebas de misiles balísticos de Corea del Norte, pero Pyongyang considera que necesita dichas armas para defenderse de las amenazas a su país.
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