• Edificio de la Cancillería de Yemen en Saná, capital.
Publicada: sábado, 25 de julio de 2026 14:32

La Cancillería de Yemen ha condenado los recientes ataques de Arabia Saudí y los ha denunciado como la continuación de los crímenes contra el pueblo yemení.

En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Yemen ha afirmado este sábado que Saná nunca aceptará la continuación de estos crímenes y ha advertido que cualquier escalada de los ataques solo agravará las dificultades y el sufrimiento del pueblo yemení.

Asimismo, ha hecho notar que, en lugar de responder a las demandas del pueblo yemení y poner fin al bloqueo injusto impuesto contra el país desde hace 12 años, Arabia Saudí ha intensificado sus ataques y ha bombardeado diversas zonas, entre ellas los distritos de Al-Hudayda y la isla de Kamaran.

Según el comunicado, la intensificación de los ataques se produce mientras Yemen sigue sometido al más severo bloqueo aéreo, marítimo y terrestre, y millones de personas continúan enfrentando una grave crisis humanitaria y una aguda escasez de medicamentos y alimentos.

El viernes por la noche, el ejército saudí efectuó varios ataques en Yemen que provocaron daños, entre ellos uno estuvo dirigido a una instalación en el puerto de Al-Hudayda (oeste) y otro contra la isla de Kamaran.

En reacción, este sábado por la madrugada, misiles balísticos de fabricación nacional yemení impactaron en objetivos designados dentro de la base aérea Rey Jalid, cerca de la ciudad saudí de Jamis Mushait, situada a unos 884 kilómetros al sur de la capital, Riad.

 

Los ataques aéreos saudíes se produjeron tras una semana de escalada marítima sin precedentes desde la tregua de 2022. El lunes, el movimiento yemení Ansarolá anunció un bloqueo naval contra Arabia Saudí, advirtiendo mediante un mensaje de radio a los barcos que atacarían a toda embarcación “perteneciente al enemigo saudí” que no acatara la medida.

La medida de Ansarolá busca presionar a Riad para que cese sus agresiones militares y acabe con el bloqueo que ha impuesto a Yemen desde hace 12 años, como parte de una guerra a gran escala iniciada el 26 de marzo de 2015, con apoyo militar, político y logístico de Estados Unidos y otros países occidentales.

La guerra ha causado la muerte de decenas de miles de yemeníes, aunque no logró alcanzar su principal objetivo de devolver el poder al antiguo gobierno yemení respaldado por Riad.

El 13 de julio, las fuerzas saudíes atacaron el Aeropuerto Internacional de Saná, violando un alto el fuego que había durado cuatro años y provocando que las Fuerzas Armadas de Yemen reanudaran sus operaciones de represalia.

En los días siguientes, las Fuerzas Armadas yemeníes atacaron objetivos estratégicos en Arabia Saudí, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Abha. El movimiento Ansarolá afirmó que las operaciones constituían una respuesta directa a la continuidad de la agresión militar.

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