El corresponsal de Al Masirah en la provincia de Al-Hudayda (oeste) informó que una serie de bombardeos saudíes alcanzó instalaciones de la Corporación de Telecomunicaciones en la ciudad de Al-Hudayda, donde un trabajador resultó herido.
El mismo corresponsal informó de otro ataque saudí contra la isla de Kamarán, situada en la misma provincia, que dejó una mujer herida.
Por su parte, una fuente del Ministerio de Defensa de Yemen aseguró que las defensas antiaéreas yemeníes obligaron a varias formaciones aéreas militares saudíes a abandonar el espacio aéreo.
Tras los ataques, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Yemen responsabilizó al régimen saudí de las consecuencias de cualquier escalada derivada de lo que calificó como “un paso criminal”.
La Cancillería yemení afirmó que, en lugar de atender la demanda legítima de levantar el bloqueo impuesto a Yemen, el régimen saudí optó por una acción que describió como una “grave imprudencia”, cuyas consecuencias, aseguró, “le costarán caro”.
Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores sostuvo que, tras el ataque saudí contra la provincia de Al-Hudayda, la próxima etapa estará marcada por la ecuación de “escalada por escalada”, en alusión a una respuesta proporcional frente a futuras acciones de Riad.
El lunes, Yemen anunció un bloqueo naval contra Arabia Saudí, que entró en vigor de inmediato. La medida se produce en medio de una creciente escalada de tensiones, agravada después de que Arabia Saudí intentara impedir el regreso desde Teherán de un avión iraní que transportaba a una delegación yemení asistente al funeral del Líder mártir de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, mediante el bombardeo del Aeropuerto Internacional de Saná.
Arabia Saudí mantiene un bloqueo contra Yemen desde 2015, como parte de la guerra respaldada por Estados Unidos y otros aliados occidentales, un conflicto que ha dejado decenas de miles de muertos sin alcanzar sus objetivos declarados.
