• El portavoz de Ansarolá, Mohamad Abdel Salam.
Publicada: viernes, 28 de octubre de 2016 19:11

Ansarolá rechaza la acusación saudí de que el movimiento popular yemení ha atacado La Meca: ‘busca provocar odio de los musulmanes a Ansarolá’.

Así ha reaccionado el portavoz de Ansarolá, Mohamad Abdel Salam, a las afirmaciones hechas hoy viernes por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico), que acusa a Ansarolá de intentar atacar con un misil balístico la ciudad santa de La Meca, en Arabia Saudí.

"Una traición a Dios" y una amenaza a la seguridad y la estabilidad de la región. Así han descrito los líderes del CCG al ataque de Yemen. Arabia Saudí y sus aliados pretenden que sus defensas derribaron un misil balístico dirigido a La Meca cuando se encontraba a 65 kilómetros de su objetivo.

No obstante, fuentes militares del Ejército yemení aseguran que el cohete Borkan-1 (Volcán-1), de fabricación nacional, disparado la noche del jueves alcanzó su objetivo con precisión en el Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz de Yeda, en el oeste de Arabia Saudí, donde causó graves daños e incluso provocó la cancelación de algunos vuelos. el acto se considera una respuesta a múltiples bombardeos saudíes en distintas zonas residenciales de Yemen.

 

El portavoz de Ansarolá ha advertido que tales afirmaciones “sin fundamento” buscan “herir los sentimientos de los musulmanes e indisponerlos con Ansarolá”, publica este viernes la agencia oficial yemení de noticias Saba.

Para Abdel Salam, Arabia Saudí está lanzando una “fanfarria mediática” en la que usa los lugares santos de los musulmanes como “trinchera” política. Asegura que “la nación yemení está más comprometida e interesada en preservar las santidades islámicas que los mercenarios de EE.UU.”, en alusión a Arabia Saudí y sus socios.

La nación yemení, ha recordado el vocero, no ha atacado ni una sola vez —pese a estar sometida a cerca de dos años de bombardeos saudíes— instalaciones civiles o públicas en territorio saudí.

Abdel Salam ha concluido sus declaraciones instando a Arabia Saudí y sus aliados a detener su agresión y asedio a Yemen, y buscar la paz y la buena vecindad.

El empobrecido Yemen vive una crisis humanitaria agravada, desde marzo de 2015, por los ataques de Arabia Saudí para restaurar en el poder al fugitivo expresidente Abdu Rabu Mansur Hadi —fiel aliado de Riad—, ataques que han acabado ya con la vida de más de 4000 civiles, según cifras recientes de la ONU, aunque los organismos nacionales estiman que la cifra es mucho mayor.

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