• Combatientes del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).
Publicada: sábado, 5 de marzo de 2016 17:55

La Cancillería de Túnez anuncia que no secundará la decisión del Consejo de Cooperación del Golfo, que ha declarado a Hezbolá grupo “terrorista”.

El Ministerio tunecino de Asuntos Exteriores, a través de un comunicado emitido el viernes, declaró que no está de acuerdo con la nueva medida del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico) contra el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

Las seis monarquías árabes del Golfo Pérsico incluyeron el miércoles a Hezbolá —que lucha contra los grupos terroristas activos en Siria y contra la ocupación israelí—, además de a sus distintas facciones y asociados, en una lista de organizaciones a las que consideran “terroristas”.

Al mismo tiempo, el país norteafricano destacó que la medida tiene como objetivo interferir en los asuntos internos de otros países. Túnez, añade el texto, no cree conveniente adherirse a esta postura del bloque regional.

Además precisa que el apoyo de su país a una declaración sobre Hezbolá al final de la reunión de ministros de Interior árabes, celebrada el jueves en la capital homónima de Túnez, no muestra, en realidad, la posición del país norteafricano en relación con Hezbolá. Fue, de hecho, un error.

Los medios de comunicación tunecinos anunciaron el viernes más temprano que el presidente tunecino, Beyi Caid Essebsi, había condenado, de facto, la nueva medida del CCG.

También informaron de que Essebsi había ordenado al canciller tunecino, Khamis al-Jehinawi, que declarara oficialmente la postura de Túnez al respecto y que corrigiera el "error" del ministro del interior del país, Hédi Majdoub, al aprobar el jueves la declaración contra Hezbolá.

El CCG —Arabia Saudí, Baréin, Catar, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Omán y Kuwait— acusa a Hezbolá y a sus asociados de cometer “actos de agresión”, reclutar a “la juventud” en sus Estados miembros, realizar contrabando de “armas y explosivos”, instigar la “sedición” y propagar “el caos y la violencia”.

Después de que se anunciara la decisión del CCG, los medios de comunicación israelíes la calificaron de un gran logro para el régimen de Tel Aviv y aludieron a la suspensión de la ayuda militar saudí a El Líbano, después de que este país no condenara los asaltos a las sedes diplomáticas saudíes en Irán en enero como consecuencia de la ejecución en el reino saudí del sheij chií Nimr Baqer al-Nimr.

Un día antes de esta decisión del CCG, el secretario general del Hezbolá, Seyed Hasan Nasrolá, comentó el inicio de una nueva fase de la guerra psicológica que Arabia Saudí libra contra su país.

ftn/nii/