• Un nuevo estudio revela por qué los elefantes rara vez desarrollan cáncer.
Publicada: viernes, 9 de octubre de 2015 3:12

¿Por qué los elefantes apenas desarrollan cáncer? Es una pregunta que se han hecho los científicos durante décadas.

Ahora, un estudio realizados por los investigadores de las universidades de Utah y Arizona (EE.UU.), en colaboración con investigadores del Centro Ringling Bros para la Conservación de Elefantes, parece haber encontrado la repuesta.

La naturaleza ya ha descubierto la manera de prevenir el cáncer. A nosotros nos toca estudiar la forma en la que la biología de diferentes animales se enfrenta al problema y así adaptar esas estrategias para prevenir la formación de tumores en humanos", explican Joshua Schiffman, coautor del trabajo.

Según los resultados, publicados el jueves en la revista JAMA, los elefantes tienen 38 copias modificadas adicionales (alelos) del gen que codifica la proteína p53 –conocida por su función como inhibidora de tumores– en comparación con los humanos, que solo tienen dos.

Por ello, los paquidermos podrían tener un mecanismo más sólido para matar las células dañadas que están en riesgo de convertirse en cancerosas.

En las células de elefante estudiadas, la actividad de este mecanismo se duplicó en comparación con las células humanas sanas y fue cinco veces mayor que las células de los pacientes con síndrome de Li-Fraumeni.

Estas personas tienen solo una copia funcional de p53 y están expuestas a un riesgo de padecer tumores durante su vida de más del 90 % en niños y adultos. El trabajo indica que la p53 adicional podría explicar una mayor resistencia de los elefantes al cáncer.

Las pruebas en la sangre de elefante indican que proteína 53 adicional podría explicar una mayor resistencia de los elefantes al cáncer.

 

"La naturaleza ya ha descubierto la manera de prevenir el cáncer. A nosotros nos toca estudiar la forma en la que la biología de diferentes animales se enfrenta al problema y así adaptar esas estrategias para prevenir la formación de tumores en humanos", dice Joshua Schiffman, oncólogo pediátrico en el Instituto Huntsman del Cáncer de la Universidad de Utah y coautor del trabajo.

Esto significa que, a medida que los elefantes evolucionaron, sus cuerpos hicieron copias extra de un gen que evita que se formen tumores.

Los investigadores esperan que este hallazgo conduzca a nuevas terapias para combatir el cáncer en humanos. Pero ese día podría estar lejano, opinó  Mel Greaves, director del centro sobre evolución y cáncer del instituto de investigación del cáncer en Londres (el Reino Unido).

"Esta nueva investigación provee una respuesta plausible a uno de los mayores acertijos de la biología evolutiva: por qué algunos grandes animales con muchas células igual se las arreglan para tener tasas bajas de cáncer", dijo Greaves, quien no participó en el estudio.

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