• Los bebedores de té son generalmente más sensibles que los bebedores de café al amargor.
Publicada: sábado, 17 de noviembre de 2018 8:54

Un estudio practicado entre británicos indica que el gusto por el té o el café está determinado parcialmente por la genética.

La investigación demuestra que “la percepción de lo amargo influye en el consumo del té y del café”, indicó a la agencia francesa de noticias AFP Daniel Liang-Dar Hwang, de la Universidad australiana de Brisbane, coautor del estudio.

Lo más curioso en el análisis fue que las personas con una mayor sensibilidad al gusto amargo del café eran quienes bebían más.

Esto “sugiere que los consumidores de café desarrollan un gusto o una capacidad para detectar la cafeína”, publicó el jueves la revista científica Nature, citando a la profesora de Medicina Preventiva Marilyn Cornelis, coautora de la investigación.

“La genética desempeña un papel ligeramente más importante en la percepción de lo amargor que de lo dulce”, explicó Liang-Dar Hwang.

La genética desempeña un papel ligeramente más importante en la percepción de lo amargor que de lo dulce”, explicó Daniel Liang-Dar Hwang, de la Universidad australiana de Brisbane, coautor del estudio.

 

El investigador explicó, además, que incluso si de forma natural a los seres humanos no les gusta el amargor, pueden aprender a apreciar los alimentos amargos.

De acuerdo con Liang-Dar Hwang, los consumidores de café son generalmente menos sensibles al amargor que los bebedores de té y “tienen más posibilidades de apreciar este gusto en otros alimentos”.

Aunque el estudio analizó datos genéticos de unos 438 000 participantes británicos, por ahora “no es generalizable a otros países y culturas”, según los autores.

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