Según denuncia el general ruso, Rusia ha detectado más de 500 casos de uso de sustancias químicas por parte de Ucrania desde el inicio del conflicto en 2022 y ahora está preparando un ataque de falsa bandera contra un depósito de almacenamiento de amoníaco líquido en Novotroitske, en la provincia de Donetsk.
Se trata de instalaciones de alto riesgo que podrían liberar más de 550 toneladas de amoníaco líquido al medio ambiente si resultan dañadas, lo que supondría graves consecuencias para la población local. .Rusia advierte que el objetivo de Kiev sería culparla de un desastre y perjudicar su imagen internacional.
El uso de este tipo de tales narrativas con fines militares, subraya Moscú, representa una violación del Derecho Internacional Humanitario. Además, denuncia que esta táctica forma parte del patrón de conducta de Kiev, respaldado por países occidentales.
Uno de los métodos utilizados por Ucrania, según Rusia, es el denominado 'cinturón químico', que consiste en detonar sustancias tóxicas en zonas donde hay presencia de tropas rusas. Moscú afirma haber identificado decenas de depósitos similares en distintas localidades de Donetsk, otras regiones e incluso dentro del territorio ruso.
Moscú considera que esta actitud evidencia el sesgo occidental dentro de la organización, así como una política de protección hacia Ucrania, en contradicción con los principios fundamentales que rigen a la OPAQ.
mep/mrg
