• Un tanque ruso durante una operación militar. (Foto: TASS)
Publicada: viernes, 1 de julio de 2022 13:31

Las Fuerzas rusas y prorussas llegan a las puertas de la ciudad de Lisichansk, último bastión de las tropas ucranianas en la región de Lugansk (este de Ucrania).

“Las fuerzas aliadas se encuentran directamente a las puertas de Lisichansk”, ha informado este viernes el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el teniente general Igor Konashenkov.

El logro se ha conseguido después de que las tropas rusas tomaran el jueves el control de la refinería más grande de Ucrania, en la ciudad de Lisichansk, después de varios días de enfrentamientos.

Konashenkov también ha indicado que, en los últimos tres días, han sido tomadas bajo control de Rusia la refinería de petróleo Linik en Verkhnokamyankade, al sureste de la ciudad, la mina Matrosskaya, al sur, la planta de gelatina TDB, también al sur, y la localidad de Topolivka.

El Ministerio ruso de Defensa además ha indicado que el Ejército ucraniano está sufriendo grandes pérdidas en la zona. Solo en Verkhnekamenka, la parte ucraniana ha perdido más de 120 sus fuerzas en las últimas 24 horas, al tiempo que 70 tropas ucranianas han perdido la vida en Verkhnekamenskoye.

Por otro lado, los ataques de alta precisión de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas han destruido dos puestos de mando y cinco depósitos de municiones cerca de las áreas de Ivano-Daryevka, Síversk de República Popular de Donetsk, Belogorovka de la República Popular de Lugansk, Nikolaev, y Lepetikha.

 

La defensa antiaérea de Rusia también ha neutralizado varios ataques con misiles y de artillería, lanzados contra la República Popular de Donetsk. Además, ha derribado dos cazas Su-25 de la Fuerza Aérea de Ucrania cerca de Barvenkov y Kurulka, ubicadas en Óblast de Jarkóv, mientras 11 aviones no tripulados (drones) ucranianos han sido derribados en diferentes partes del territorio ucraniano.

Moscú inició el pasado 24 de febrero su “operación militar especial” en Ucrania, con el objetivo de la “desmilitarización” y la “desnazificación” de Kiev. Las autoridades rusas han dejado claro en reiteradas ocasiones que su operación no implica ninguna amenaza para la población civil de Ucrania.

En total, desde el inicio de la operación rusa, los militares rusos han destruido 226 aviones y 134 helicópteros, 1411 vehículos aéreos no tripulados, 353 sistemas de misiles antiaéreos, 3873 tanques y otros vehículos blindados de combate, 699 vehículos de combate equipados con múltiples sistemas de lanzamiento de cohetes, 3067 cañones y morteros de artillería de campaña, así como 3948 unidades de equipo militar especial, según precisa la información facilitada por Konashenkov.

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