“Rusia siempre ha pedido impulsar las relaciones de asociación entre las cinco naciones del Caspio en las áreas de política, seguridad, economía y protección ambiental, así como en muchos aspectos humanitarios”, puso énfasis el miércoles el presidente ruso, Vladimir Putin.
En su discurso ofrecido en la VI cumbre de países ribereños del mar Caspio, mantenida en Asjabad, capital de Turkmenistán, hizo hincapié en que la estricta adhesión a los principios de la Convención sobre el Estatus Legal del mar Caspio garantizaría la prosperidad de la región.
De acuerdo con el jefe de Estado ruso, las cinco naciones del Caspio, es decir, Rusia, Azerbaiyán, Irán, Kazajistán y Turkmenistán, son responsables de preservar el mar Caspio, así como garantizar el desarrollo regional sostenible.
En este sentido, el ministro de Asuntos Exteriores del país euroasiático, Serguéi Lavrov, destacó el martes que los líderes de los referidos Estados acordaron acelerar el trabajo sobre el acuerdo para el refuerzo de las medidas de fomento de la confianza y la cooperación militar en el mar Caspio.
Asimismo, el jefe de la Diplomacia de Rusia puntualizó que “cualquier presencia militar de estados que no sean del Caspio ni del litoral aquí está fuera de discusión”.
De hecho, se decidió, según la Convención sobre el estado del mar Caspio, que solo los barcos que lleven una bandera de cualquiera de los países del Caspio pueden navegar en estas aguas, tal y como ha anunciado el canciller ruso.
En la misma línea, el mandatario de Irán, Seyed Ebrahim Raisi, llamó el mismo miércoles a desarrollar las cooperaciones, no solo a fin de mejorar el bienestar de los pueblos de estos países, sino para preservar la independencia, la paz y la estabilidad regionales, además de resolver los problemas de la zona a través de colaboración de los propios países de la región.
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