• El embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia, veta la resolución de Ormuz en la ONU, 7 de abril de 2026.
Publicada: martes, 7 de abril de 2026 19:45

Rusia y China vetaron una resolución en la ONU que pedía esfuerzos conjuntos para reabrir el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán a EE.UU., Israel y sus aliados.

El proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), elaborado por Baréin y respaldado por Estados Unidos, recibió 11 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones: las de Pakistán y Colombia.

El texto ya se había desviado del objetivo inicial de obtener autorización para “desbloquear” el estrecho por la fuerza.

El último borrador “insta encarecidamente a los Estados... a coordinar esfuerzos, de carácter defensivo y acordes con las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad de la navegación, incluso mediante el acompañamiento de buques mercantes y comerciales”.

También “exige” que Irán “cese inmediatamente todos los ataques contra buques mercantes y comerciales y cualquier intento de impedir el paso en tránsito o la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”.

Irán sobre el borrador de la resolución: “Engañoso” e “Injustificable”

El embajador y representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani, rechazó enérgicamente el borrador de la resolución, calificándolo de fundamentalmente defectuoso y con motivaciones políticas.

El funcionario afirmó que la resolución “presenta de forma injustificada y engañosa las medidas legítimas de Irán... como amenazas a la paz y la seguridad internacionales”.

Iravani hizo hincapié en que las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz se enmarcan en su “derecho inherente a la legítima defensa de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”, rechazando las afirmaciones de que Teherán sea responsable de desestabilizar la seguridad marítima.

También criticó la forma en que se redactó la resolución, argumentando que ignoraba el contexto más amplio del conflicto, incluidas las recientes acciones militares dirigidas contra Irán.

Rusia: “Carta blanca para continuar la agresión”

El embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia, emitió una de las advertencias más enérgicas durante la sesión, defendiendo el veto de Moscú.

El diplomático ruso afirmó que el proyecto de resolución ha otorgado, en la práctica, “carta blanca para la continuación de la agresión”, en referencia a Estados Unidos y sus aliados.

Nebenzia criticó el texto por presentar una visión parcial de la crisis, afirmando que “no refleja la situación real” y que no reconoce la secuencia de acontecimientos que condujeron a la escalada actual.

También advirtió que en resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad se había utilizado un lenguaje similar para justificar intervenciones militares, haciendo referencia a precedentes como el de Libia.

China: “Consecuencias graves, muy graves”

Por su parte, el embajador de China ante la ONU, Fu Cong, también rechazó enérgicamente el borrador, advirtiendo que su aprobación podría exacerbar aún más la situación.

Aseveró que la resolución era “altamente susceptible de ser malinterpretada o incluso de ser objeto de abuso”.

Fu añadió que aprobar la resolución “enviaría un mensaje equivocado y tendría consecuencias graves, muy graves”, haciendo hincapié en el riesgo de agravar el conflicto en lugar de resolverlo.

China pidió una desescalada y la reanudación de los esfuerzos diplomáticos, argumentando que el borrador no abordaba las causas profundas de la crisis.

Irán ha intensificado sus restricciones al tránsito de buques por el estrecho de Ormuz desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra de agresión el 28 de febrero, lo que ha tenido repercusiones en toda la economía mundial.

Las autoridades iraníes han indicado que esta arteria energética vital para el mundo —por la que transitaba cerca de una quinta parte del petróleo global antes del conflicto— permanece abierta para todos, excepto para los barcos vinculados a Estados Unidos, Israel y sus aliados.

El Parlamento iraní ha estado debatiendo recientemente una legislación para crear un nuevo régimen jurídico que permita cobrar tasas por el tránsito seguro a través del estrecho.

tmv