• El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Publicada: jueves, 15 de febrero de 2018 15:05
Actualizada: jueves, 15 de febrero de 2018 16:32

Rusia ha rechazado ‘categóricamente’ este jueves las acusaciones del Reino Unido de estar detrás del ciberataque NotPetya, que afectó en junio varias empresas en todo el mundo, y ha señalado la ‘campaña rusófoba’ como el objetivo principal de tales afirmaciones en su contra.

“Desmentimos categóricamente tales declaraciones. Son infundadas y las consideramos carentes de pruebas. Su objetivo es continuar con una campaña rusófoba”, ha declarado a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

En junio decenas de empresas en todo el mundo fueron víctimas de un secuestro de datos en el marco del ataque de piratas informáticos —comenzado en Ucrania y Rusia— del que este mismo jueves ha acusado el Gobierno británico al Ejército ruso, según ha informado el secretario de Exteriores británico, Tariq Ahmad.

A su vez, el secretario de Defensa británico, Gavin Williamson, ha acusado esta misma jornada a Moscú de “socavar la democracia, destruir el medio de vida de personas al atacar infraestructuras críticas y militarizar la información” con ciberataques maliciosos.

Desmentimos categóricamente tales declaraciones. Son infundadas y las consideramos carentes de pruebas. Su objetivo es continuar con una campaña rusófoba”, dice el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en referencia a las acusaciones británicas de ser el responsable del ciberataque NotPetya.

 

No se trata de la primera vez que Williamson haya advertido de los ciberataques rusos contra su país. A finales de enero alertó que un solo ataque cibernético por parte del país euroasiático podría provocar “miles y miles y miles” de muertos en el Reino Unido.

Sin embargo, el Ejecutivo ruso no tardó en responder reconociendo la posibilidad de que “el señor Williamson haya perdido la razón”.

Londres en reiteradas ocasiones ha denunciado lo que llama la campaña del “ciberespionaje” y la “interferencia” rusa en las elecciones de otros países, así como los actos hostiles del país asiático que constituyen una amenaza para el Reino Unido, según indicó en enero el jefe del Estado Mayor Conjunto británico, general Nick Carter.

La primera ministra británica, Theresa May, afirmó en noviembre que Rusia siembra discordia en el Occidente, “convirtiendo la información en un arma”, acusaciones desmentidas por las autoridades rusas.

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